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Intercambio con un jehovista argentino

Parte 20

Carlos Caso Rosendi

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Intercambio completo (en formato PDF)

San Pedro

El Apóstol Pedro y el jehovismo

Daniel Garbuglia, responde otra vez repitiendo hasta la náusea, cortando y pegando las mismas cosas que ya antes hemos probado falsas. Su estrategia es simple: “si abrumo a los católicos con mucho “corta y pega” entonces no tendrán voluntad de animarse a semejante mamotreto y nunca más contestarán; luego proclamo mi victoria pues nadie me ha contestado.” A esto solo podemos argüir que no es obligación de todo católico el contestar en detalle a toda sarta de sandeces que les arroje. Si lo hemos hecho ahora, es porque estamos usando a Garbuglia como ejemplo de la necedad y mentecatez del jehovismo. Es evidente que Garbuglia nunca leyó mis respuestas previas, pues aquí vuelve a citar los mismos documentos que antes fueron probados falsos. En donde los argumentos se repiten, referimos al lector a nuestra respuesta original. El tema es otra vez, el bienaventurado San Pedro. El argumento de Garbuglia vuelve a caer en el corrupcionismo, que se puede resumir así: “Yo leo la Biblia y no encuentro que las doctrinas de la Iglesia sean correctas, por lo tanto el catolicismo es una falsa religión.” Muy al principio le preguntamos al Sr. Garbuglia, como resuelve el problema creado por esta propuesta que contradice directamente las palabras de Cristo en Mateo 16, 13-20. He incluído todas las respuestas de Garbuglia a esa pregunta sin omitir nada y ordenadas—eso sí—por temas, pues Daniel Garbuglia salta de un tema a otro como grillo de verano.

Daniel Garbuglia escribe:

Veamos que dicen las Escrituras al respecto: ¿Fue Pedro la "piedra" o "roca" sobre la cual se edificó la iglesia? Mat. 16:18, BJ: "Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella." (Nótese en el contexto [vv.13, 20] que la consideración gira en torno de la identidad de Jesús.) ¿Quién creían los apóstoles Pedro y Pablo que era la "roca", "la piedra angular"?

Respuesta Católica:

Eso mismo, veamos lo que dicen las Escrituras:

Mateo 16:13-20—Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?" Ellos le respondieron: "Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas". "Y vosotros, les preguntó, ¿quién decís que soy?" Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo". Y Jesús le dijo: "Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo". Entonces ordenó severamente a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.—

Es cierto que Jesús comienza hablando de sí mismo aunque en tercera persona (el Hijo del Hombre). Es obvio que El no ha revelado aun a los apóstoles que él es el Cristo, el Mesías. De una pasada tenemos las opiniones de cada apóstol que reporta lo que la gente cree sobre Jesús. Luego Jesús les pregunta la opinión a todos: “ ¿Y vosotros…?” a lo que Pedro responde confesando la verdadera identidad de Jesús como el Mesías. La escena tiene un fuerte parecido con la escena del encuentro entre José y sus hermanos en Génesis 45. En la historia de José es otro “Simón” que queda como garantía en Egipto hasta que los hermanos vuelven. Sobre esto se podría escribir un tratado, pero baste observar que tanto José como Jesús, deben dar a conocer a doce hombres una identidad secreta. Se contraponen en estas dos escenas José, salvador de las doce tribus en el momento fundacional de Israel y Cristo, salvador del mundo en el momento fundacional de la Iglesia. También hay dos Simones, Simón el hermano de Leví y Simón bar Jonás, que está a punto de ser nombrado “Kephas””, es decir Roca en nuestro idioma, o Petros en griego. El primer Simón había quedado en Egipto (país que representa el mundo gentil) como garantía por sus hermanos. Pedro permanece en el mundo, aunque de otra manera: para servir a sus hermanos.

Jesucristo cambia el nombre de Simón pero hay algunas otras interesantes contraposiciones que se hacen ver en estos breves versos. Una de ellas puede ser no muy aparente para los que no dominan el arameo original de la conversación entre Jesús y sus discípulos. Me refiero al nombre que Jesús le da a Simón: "Kepha" (roca, piedra, peña, promontorio rocoso, peñasco). Aparte de ser un nombre original, Kepha, es muy sugestivo. Sólo Abraham es comparado a una roca en el Antiguo Testamento (Isaías 51:1-6). Para continuar con el tema del relevo del sacerdocio de Leví por este Simón-Kepha, Jesús pareciera contrastar fonéticamente el nuevo nombre de Simón Pedro con el nombre del Sumo Sacerdote de ese año: Kaiphás. Sabemos que Kaiphás no era Sumo Sacerdote de acuerdo al orden establecido por Dios, sino que es impuesto en ese cargo por el procurador romano en lugar de su suegro Anás. Esta medida política intentaba prevenir la existencia de un líder religioso que rigiera de por vida y pudiera resultar inconveniente a los intereses romanos y hasmoneos. El año de la muerte de Jesús es el turno de Kaiphás de servir como Sumo Sacerdote (Juan 11, 51). Kaiphás es impuesto como sacerdote a Israel por César en la misma Jerusalén ¿Será por eso que Jesús elige Cesarea de Filipo—un lugar nombrado en honor a César—para nombrar a su propio vicario? El contraste es interesante: los romanos nombran a Kaiphás como Sumo Sacerdote en Jerusalén. Cristo nombra a Kephas como Sumo Sacerdote en Cesarea. Luego los romanos destruyen Jerusalén pero Cristo conquista a Roma en un sentido místico. El Imperio Romano desaparece, la Iglesia de Cristo permanece, en Roma.

Agreguemos a esto que los nombres son simétricamente opuestos: en arameo Kephas significa roca o promontorio rocoso. Kaiphás en cambio significa valle o depresión en el terreno. Teniendo significados opuestos ambos nombres suenan casi igual. La imagen que los nombres nos presentan es inescapable. Leví debe ceder su puesto a Simón, Kaiphás debe allanar el camino a la nueva realidad que es la Iglesia de Cristo entregada a Kephas. El nuevo sacerdocio llevará desde entonces el mensaje de Dios al mundo entero y curiosamente presidirá la expansión de Israel desde la misma ciudad de César: Roma (Romanos 1, 1-7).

No podemos escapar a la poderosa y simétrica imagen que esta situación revela y de paso, es imposible reconciliarla con la imagen jehovista de la Iglesia que desaparece bajo la mala hierba y aun menos con la imagen de una iglesia invisible cuyos fieles solo Dios conoce.

En esta escena vemos que Dios Padre revela a Pedro la identidad de Cristo y Cristo recibe esa señal de Dios Padre confirmando a Pedro como el primero entre los doce, el mayordomo de la casa real de David. Cristo, el Rey de Israel ha nombrado a un mayordomo “sobre todo lo suyo” siguiendo la usanza antigua de la casa real de Israel, ver Mateo 24, 45-47. Nada hay aquí que nos haga pensar que Cristo está hablando de sí mismo al a) darle a Simón un nombre nuevo b) darle autoridad usando la fórmula real de nombrar a un visir usada en Isaías cap. 22. Cristo no puede nombrarse a sí mismo mayordomo (sirviente) de su propia casa real. Todo lo contrario, Cristo está ungiendo a Pedro con la autoridad de Mayordomo. La interpretación jehovista es patentemente absurda y complicada porque está tratando de desviar la atención de lo que se evidencia simplemente al leer este pasaje. Lo pueden masajear con todo tipo de argumentos pero nunca van a ser convincentes.

Daniel Garbuglia escribe:

Hech. 4:8-11, BJ: "Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: ‘Jefes del pueblo y ancianos, [...] ha sido por el nombre de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre y no por ningún otro se presenta éste aquí sano delante de vosotros. Él es la piedra que vosotros, los constructores, habéis despreciado y que se ha convertido en piedra angular ["piedra del ángulo", TA].’"
1 Ped. 2:4-8, BJ: "Acercándoos a él [el Señor Jesucristo], piedra viva, [...] también vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual [...]. Pues está en la Escritura: He aquí que coloco en Sión una piedra angular, elegida, preciosa y el que crea en ella no será confundido. Para vosotros, pues, creyentes, el honor; pero para los incrédulos, la piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido, en piedra de tropiezo y roca de escándalo."
Efe. 2:20, BJ: "Edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, siendo la piedra angular Cristo mismo."
San Pedro

Respuesta Católica:

"El jehovismo pretende usar estas referencias a Jesus como piedra angular del Reino de Dios en oposición a la evidente interpretación de Mateo 16, 13-20 en la que Pedro (Kepha) es la piedra sobre la que se funda la Iglesia militante. Nótese que en el Antiguo Testamento solo dos personas son comparadas a una roca: Yahweh y Abraham. De la misma manera solo dos personas son comparadas a una roca en el Nuevo Testamento: Cristo y Simón Pedro, Kephas. En el próximo párrafo agrego más detalles que muestran la necedad de este argumento. El jehovista trata de negar que Cristo tenga el poder de conferir en un ser humano, la misión terrena de la Iglesia, dándole a esta persona una comisión en el poder que Cristo mismo tiene en los cielos como Rey Eterno de Israel y Cabeza de la Iglesia.

Daniel Garbuglia escribe:

Vamos, Carlos!!! La verdad que estuve leyendo nuestro diálogo (al cual le agregaste cosas que no me habías dicho) y creo que mucha gente se va a dar cuenta de la verdad acerca del catolicismo (gracias por la publicación. Fui felicitado por muchos ex-católicos que están estudiando con los Testigos de Jehová). Lo que sí, y para consagrarme como pinocho, faltaría que me respondas estas preguntas (que te había hecho y no me contestaste, o sino decile a Alberto [el señor director de cooncereisdeverdad.com] que te ayude con su diccionario de palabras incorporado. Imagino que debe creer que es inteligente por eso...pobre!!):

"¿Podrías mostrarme de la Biblia que estas creencias eran enseñadas por los apóstoles o que se enseñaban en la Biblia: Bautismo de infantes, la Presencia Real de Cristo en la Eucaristía, el culto en día domingo, importancia de María en la Salvación, etc?"

Y te faltó publicar esto (Publiquenlo por favor, en las dos páginas: conocereis de... y la de voxfidei.....que va a ser de gran ayuda, para que muchos otros católicos puedan entender un poco más el tema del fundamento de la Iglesia de Cristo...pero la verdadera eh!!! no la secta del siglo II:

MASA ROCOSA Traducción de la palabra griega pé·tra (género femenino), que designa una peña o masa rocosa (Mt 7:24, 25; 27:51, 60; Lu 6:48; 8:6, 13; Rev 6:15, 16), y por lo tanto difiere de pé·tros (Pedro, género masculino y empleado como nombre propio), que significa un "trozo de roca". Esta distinción deja claro que Jesús no estaba usando términos sinónimos cuando le dijo a Pedro: "Tú eres Pedro, y sobre esta masa rocosa edificaré mi congregación". (Mt 16:18.) Incluso en la versión aramea (siriaca) se ve la distinción debido a la diferencia de género de la partícula que precede a la palabra ki´fa´, usada tanto para "Pedro" como para "roca". "Pedro" está precedido por el pronombre verbal masculino (hu), y "roca", por el adjetivo demostrativo femenino (hade´).

Es obvio que los apóstoles no entendieron que la declaración de Jesús significaba que Pedro era la masa rocosa, pues más tarde disputaron en cuanto a quién parecía ser el mayor entre ellos. (Mr 9:33-35; Lu 22:24-26.) No habría habido base para tal discusión si a Pedro se le hubiese dado la primacía como la masa rocosa sobre la que tenía que edificarse la congregación. Las Escrituras muestran claramente que todos los apóstoles son igualmente piedras de fundamento. Todos ellos, incluido Pedro, descansan sobre Cristo Jesús, la piedra angular de fundamento. (Ef 2:19-22; Rev 21:2, 9-14). Pedro mismo identificó a la masa rocosa (pé·tra) sobre la que se edifica la congregación como Cristo Jesús. (1Pe 2:4-8.) De manera similar, el apóstol Pablo escribió: "Porque bebían [los israelitas] de la masa rocosa espiritual que los seguía, y aquella masa rocosa significaba el Cristo". (1Co 10:4.) Por lo menos en dos ocasiones y en dos diferentes lugares, los israelitas recibieron una provisión milagrosa de agua de una masa rocosa. (Éx 17:5-7; Nú 20:1-11.) Por lo tanto, podría decirse que la masa rocosa, como fuente de agua, en realidad los siguió, y esa masa rocosa fue un tipo o símbolo de Cristo Jesús, que en una ocasión dijo a los judíos: "Si alguien tiene sed, venga a mí y beba". (Jn 7:37.)


Por favor publicá este artículo completo y no le adiciones más palabras de las que me vas a decir.

También es digno de mención que Agustín (354-430 E.C.), llamado generalmente "San Agustín", en un tiempo creía que Pedro era la masa rocosa, pero más tarde cambió de punto de vista. Escribió: "No se deriva la piedra de Pedro, sino Pedro de la piedra, como Cristo no viene de cristiano, sino cristiano de Cristo. Por eso dice el Señor: Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; porque Pedro había dicho: Tú eres Cristo, Hijo de Dios vivo. Sobre esta piedra que él confesó, edificaré mi Iglesia. La piedra era Cristo, y sobre ese fundamento estaba edificado también Pedro. Nadie puede poner otro fundamento distinto del que está puesto, que es Cristo Jesús". (Tratados sobre el Evangelio de San Juan, 124, 5.)

¿Qué creía al respecto Agustín (visto por la Iglesia Católica como un santo)? "En este mismo período de mi sacerdocio, también escribí un libro contra cierta carta de Donato [...] En un pasaje de este libro, dije respecto al Apóstol Pedro: ‘Sobre él, como sobre una piedra, se edificó la Iglesia.’ [...] Pero sé que con mucha frecuencia posteriormente, expliqué de este modo lo que dijo el Señor: ‘Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia’, que se debe entender que se edifica sobre Aquel a quien Pedro confesó cuando dijo: ‘Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo’, y así Pedro, habiendo recibido su nombre en honor de esta piedra, representó a la persona de la Iglesia, que se edifica sobre esta piedra, y ha recibido ‘las llaves del reino de los cielos’. Pues se le dijo: ‘Tú eres Pedro’, y no: ‘Tú eres la piedra’. Pero ‘la piedra era Cristo’, de quien al hacer confesión —como hace confesión de él también toda la Iglesia— se llamó Pedro a Simón." (The Fathers of the Church—Saint Augustine, the Retractations [Los padres de la Iglesia... San Agustín, las Retractaciones], Washington, D.C.; 1968, traducido al inglés por Mary I. Bogan, libro I, pág. 90.)

Respuesta Católica:

Todo ese razonamiento retorcido sobre la "masa de roca" es en vano. Cristo no discursaba en griego sino en arameo, como claramente lo muestra el Evangelio en Marcos 5, 41 y 15, 34-35. El argumento está invalidado desde el principio ya que en el arameo los sustantivos comunes carecen de género. Kepha, es "piedra" o "peñasco", como "rock" es en el idioma inglés, de género neutro. En el griego se tradujo "Petros" y no "Petra" porque—tal como ocurre en el español—la palabra terminada en "a" hubiera sonado femenina, ergo: Kephas, o Cefas, fue llamado Petros, Pedro. Se cae de maduro y es por demás evidente. Todo el juego de espejos que hacen los jehovistas, solo confirma su mala hermenéutica.

Las Retractaciones (escritas hacia el final de la vida de San Agustín de Hipona, 426-428) son una revisión en orden cronológico de los trabajos del santo, donde se explican la motivación y la idea dominante de cada uno de ellos. Constituyen una valiosa guía para captar la evolución del pensamiento de Agustín. El hecho de que se llamen "retractaciones" (lat. retractationae) no indica que el santo se esté arrepintiendo de lo escrito antes; "retractare" en latín significa "volver sobre los pasos" y no "desdecirse" como se entiende en el español moderno. Agustín nunca negó la primacía de Pedro. Sus "Retractationae" son una exposición retrospectiva de su vida y obra. No representan en absoluto un cambio de sus ideas originales.

Aquí sin duda alguna, San Agustín nos explica que Pedro, al reconocer a Cristo como el rey eterno de Israel, le es dada la autoridad del mayordomo real. Es bien claro que la Roca en Cristo, como Yahweh es la Roca en el Antiguo Testamento y al hacerlo a Pedro el mayordomo se su casa real, Cristo le imprime a Pedro su propia característica en reconocimiento de su fe. Para explicar esto permítaseme ir al precedente de Abram (luego Abraham). Abram es elegido por Dios para ser “Padre de Naciones”, sin duda y le nombra "Abraham", que significa justamente “padre de naciones”. Abraham es un ejemplo eterno de fe en Dios. Dios mismo se identifica con él al decir, "Yo soy el Dios de Abraham". Por ejemplo: eso no quita que Hechos 17, 16 no sea cierto, cuando allí se dice de Dios que “hizo de un solo hombre toda nación de hombres”. Dios es el Padre y Originador de toda nación humana, pero le confirió a Abraham ese carisma para llevar a cabo la salvación humana. Lo importante es notar que Abraham es un anciano que nunca ha tenido hijos hasta ese momento, pero que acepta con fe la promesa divina de hacerlo padre. Eso es justamente lo da testimonio de que Dios está detrás de este milagro. Dios es el verdadero Padre de Naciones que imprime en Abraham el carisma de su potencia. No hay nada de contradictorio entre que Cristo el Rey sea llamado “piedra de fundamento”, “masa de roca”, “roca” etc. y el hecho de que Pedro reciba ese carisma de Cristo como mayordomo de la casa real eterna de Israel. Por el contrario, esto es muy apropiado, porque como Abraham es naturalmente un prospecto bastante débil para "padre de naciones", también Pedro es el más inadecuado naturalmente para liderar a los apóstoles, por ser a la vez temperamental, temeroso, por no ser joven o educado. Dios "ha elegido las cosas viles del mundo para avergonzar a los nobles". Es como haberle dado a Pedro el anillo de sellar del Rey. Todo lo que haga Pedro será como si lo hubiera hecho Cristo y Cristo ha “orado para que la fe de Pedro no falle” (Lucas 22, 32). Es obvio que la oración de Cristo no pasará sin ser escuchada. En cosas que tienen que ver con la fe, Pedro no fallará. El es la garantía de la Iglesia, como el Simón de la antigüedad fue la garantía por sus hermanos al quedarse en Egipto—Ver Génesis 42—

Los comentarios de San Agustín ha sido arreglado a gusto de la Watchtower para que parezca como que San Agustín está corrigiendo su propia plana, sin embargo no lo consigue. Ya conseguiremos el libro, que es difícil de conseguir lamentablemente, aunque no imposible. Cuando lo tengamos, publicaremos la imagen entera de donde provienen estas citas. Aquí hay otras citas de San Agustín sobre el mismo tema, para probar que nuestro santo doctor está en línea con la Iglesia, pues no puede ser de otra manera. Proveemos libro y página.

"Entre éstos [apostoles] Pedro solamente en casi todos lados mereció representar a la Iglesia entera. Porque esa representación de la Iglesia, que solamente él posee, le mereció oír las palabras ‘Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos " (Sermones 295:2 [año 411 d.C.]).

"Se dicen algunas cosas que parecen referirse solamente al aspóstol Pedro y cuyo significado no se aclara a menos que sea en referencia a la Iglesia, a quien el reconoció que representaba en figura representativa de esa primacía que él tuvo entre los apóstoles. Tal es el caso con ‘Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos’ y otros pasajes similares. De la misma manera en Judas se representa a aquellos judíos que fueron enemigos de Cristo." (Comentario en el Samo 108 [415 d.C.]).

"¿Quién ignora que el primero entre los apóstoles es el bienaventurado Pedro?” (Comentario sobre Juan 56:1 [416 d.C.]).

Creo que no es necesario agregar nada más a este comentario de San Agustín que nos ha traído Garbuglia. La intención de este santo doctor de la Iglesia, es clara y católica. ¡Sería una “noticia bomba” que uno de los doctores de la Iglesia negara la primacía petrina!

Daniel Garbuglia escribe:

¿Consideraban los demás apóstoles que Pedro tuviera primacía sobre ellos? Luc. 22:24-26, NC (1972): "Se suscitó entre ellos [los apóstoles] una contienda sobre quién de ellos había de ser tenido por mayor. El les dijo: Los reyes de las naciones imperan sobre ellas y los que ejercen la autoridad sobre las mismas son llamados bienhechores; pero no así vosotros." (Si Pedro hubiera sido "la piedra", ¿habría habido alguna duda en cuanto a quién entre ellos "había de ser tenido por mayor"?) Puesto que Jesucristo, el cabeza de la congregación, está vivo, ¿necesita sucesores?

Respuesta Católica:

La interpretación jehovista es tan fallida que poco se necesita para hacerla trizas. ¿Debemos entender entonces que no hay gobernantes en la Iglesia porque Cristo dijo aquello? ¿Entonces por qué el jehovismo tiene un "Cuerpo Gobernante"? Aconsejamos a Daniel que vaya y les pregunte. Lo cierto de esta doctrina fué expuesto bellamente por Hans Urs Von Balthasar en y es analizado brevemente por el Padre Raymond Cleaveland en El Carisma Petrino en la Eclesiología de Hans Urs Von Balthasar del que citamos brevemente para mostrar que detrás de la misión de Pedro de gobernar la Iglesia, están el sacrificio personal y el amor. La Iglesia no es gobernada por quienes la explotan para beneficio propio (¡pobre del que intente hacer eso!) sino por quienes han dado el potencial de sus vidas humanas como sacrificio santo al Señor, sirviendo en su rebaño y negándose a sí mismos. Creo que nuestro Santo Padre, Benedicto XVI es un buen ejemplo. En lugar de retirarse, como seguramente merecía hacerlo tras una vida entera de estudio y trabajo, ha tenido que tomar el timón de la Iglesia, el cual se espera que sostenga hasta su último día. El "acceptam" de los Papas no es el pasaporte a una vida de lujos y placeres: para el elegido, es aceptar la realidad de que trabajará hasta morir. Eso es ser "esclavo fiel y discreto". Es imposible aceptar tal misión sin amor por Cristo y por su rebaño. Cristo dijo estas cosas a sus discípulos porque tenían el concepto equivocado de gobierno y pensaban en el Reino como los judíos de su época ("Señor, ¿restauras a Israel en este tiempo?") En su simpleza esperaban puestos principescos en un Israel terrenal. Cristo les reservó la sorpresa hasta el final de sus vidas: su gobierno iba a ser un gobierno de servicio incansable y su trono, la cruz del martirio. No se los dijo entonces porque no lo podían aguantar aun, pero todos menos uno (el discípulo amado) terminaron dando la vida por el rebaño, derramada su sangre como mártires. Grande es el error de Garbuglia al leer este pasaje de la manera que lo hace. Veamos ahora para finalizar esta respuesta, la cita del P. Cleaveland sobre la reflexión de Hans Urs Von Balthasar.

Von Balthasar escribió una vez que si la Iglesia en su totalidad hubiera sido santa y amorosa, nunca hubiera habido necesidad del oficio petrino de la unidad. Sin embargo en la próxima oración, como si hubiera recordado en ese momento que la Iglesia es Casta Meretrix, entonces reconoce que el objeto de la autoridad de Pedro es “sostener la congruencia de esta fe única con la unidad del amor.” (Hans Urs Von Balthasar, “The Petrine Office in the Church”, 275.)

Daniel Garbuglia escribe:

Heb. 7:23-25, BJ: "Además, aquellos sacerdotes [de Israel] fueron muchos, porque la muerte les impedía perdurar. Pero éste [Jesucristo] posee un sacerdocio perpetuo porque permanece para siempre. De ahí que pueda también salvar perfectamente a los que por él se llegan a Dios, ya que está siempre vivo para interceder en su favor."
Rom. 6:9, BJ: "Sabiendo que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más."
Efe. 5:23, BJ: "Cristo es Cabeza de la Iglesia."

Respuesta Católica:

Todas estas citas anteriores de la Biblia, son falsas opciones. Cristo es el Sumo Sacerdote para siempre. No hay duda de ello. También es el Rey de un Reino de Reyes y Sacerdotes. Su sacerdocio se extiende a todo el pueblo cristiano en el sacerdocio común y también a los que entregan su vida en el servicio de las Santas Ordenes. De eso no hay duda. Una cosa no niega la otra. Cuando los apóstoles eligieron al reemplazante de Judas Iscariote, estaban comenzando una larga cadena de sucesiones que llega hasta nuestros días. Es simplemente ignorante decir que porque Cristo no muere, entonces no es necesario tener sucesores de los Apóstoles en la tierra. Si Cristo no muere ¿por qué predicar las buenas nuevas o defender la fe? ¿No está acaso Cristo vivo y puede predicar y defender la fe mejor que todos nosotros juntos? Ya vemos a dónde se puede llegar con esa manera de pensar. "¡Que lo haga Cristo que es inmortal!" dice el jehovista para impugnar la primacía petrina... con esa clase de razonamiento deberíamos rechazar la oportunidad de trabajar en la difusión del Evangelio que Cristo mismo nos ha dado. Seamos el Papa o un simple laico entre millones, todos tenemos la obligación de participar en la obra de Cristo y es un honor haber sido invitados por El. Estoy seguro que muchos estarán de acuerdo conmigo en que el argumento del jehovismo ¡carece de sentido común!

Daniel Garbuglia escribe:

¿Qué eran "las llaves" que fueron confiadas a Pedro? Mat. 16:19, BJ: "A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos."
En Revelación, Jesús se refirió a una llave simbólica que él mismo utilizó para abrir oportunidades y extender privilegios a los humanos Apo. (Rev.) 3:7, 8, BJ: "Esto dice el Santo, el Veraz, el que tiene la llave de David: si él abre, nadie puede cerrar; si él cierra, nadie puede abrir. [...] He abierto ante ti una puerta que nadie puede cerrar."
Pedro utilizó las "llaves" que le fueron confiadas para abrir (a los judíos, samaritanos y gentiles) la oportunidad de recibir el espíritu de Dios con la perspectiva de entrar en el Reino celestial.
Hech. 2:14-39, BJ: "Pedro, presentándose con los Once, levantó su voz y les dijo: ‘Judíos y habitantes todos de Jerusalén [...] Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús a quien vosotros habéis crucificado.’ Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: ‘¿Qué hemos de hacer, hermanos?’ Pedro les contestó: ‘Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo; pues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos llame el Señor Dios nuestro.’"
Hech. 8:14-17, BJ: "Al enterarse los apóstoles que estaban en Jerusalén de que Samaría había aceptado la Palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan. Éstos bajaron y oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo; pues todavía no había descendido sobre ninguno de ellos; únicamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo." (El versículo 20 indica que fue Pedro quien llevó la delantera en esta ocasión.)
Hech. 10:24-48, BJ: "Al siguiente día entró en Cesarea. Cornelio [un gentil incircunciso] los estaba esperando. [...] Entonces Pedro tomó la palabra [...] Estaba Pedro diciendo estas cosas cuando el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban la Palabra."

Respuesta Católica:

Esto es simplemente una variación de los argumentos que ya hemos tratado antes. En vez de pensar que Cristo le da las llaves a Pedro extendiendo el poder real a su mayordomo—como se hacía de antiguo en Israel—sigue razonando que si Cristo tiene las llaves (signo de poder) entonces no se las puede dar a nadie (a pesar de lo ya visto en Mateo 16, 13-20) A continuación, Garbuglia nos dice que las llaves son "simbólicas" o sea, Cristo tiene las llaves pero le da a Pedro llaves "simbólicas". Ahora, si un marido le da a su esposa las llaves "simbólicas" de su auto ¿será lo mismo que darle las llaves "reales"? El asunto es que las llaves sirvan para algo ¿no es verdad? Cristo le otorga a la Iglesia poderes extraordinarios que luego se manifestarán a través de la historia. La Iglesia perdonará pecados, enviará misioneros, hará milagros mucho mayores que los que Cristo hizo (en cumplimiento de la misma profecía de Cristo.) Entre los mayores milagros está la conquista de la ciudad de César. La Iglesia ya ha durado el doble que la orgullosa Roma, sobreviviendo enormes tribulaciones. Esa es la prueba de su poder, conferido por Cristo en la persona de Pedro. Querer reducir la misión de las llaves de Pedro a tres meros episodios del Nuevo Testamento es una falacia monumental y sin ningún apoyo bíblico. Pedro es mayordomo de la casa real con plenos poderes y no con una lista limitada de puertas por abrir con llaves "simbólicas". El poder de Pedro no tiene nada de simbólico: es real.

Daniel Garbuglia escribe:

¿Esperaba el cielo hasta que Pedro tomaba las decisiones, y entonces seguía su dirección?
Hech 2:4, 14, BJ: "Quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. [...] Entonces [después que Cristo, el cabeza de la congregación, los había movido mediante el espíritu santo] Pedro, presentándose con los Once, levantó su voz y les dijo [...]." (Véase el versículo 33.)
Hech. 10:19, 20, BJ: "Le dijo el Espíritu [a Pedro]: ‘Ahí tienes unos hombres que te buscan. Baja, pues, al momento y vete con ellos [al hogar del gentil Cornelio] sin vacilar, pues yo los he enviado.’" Compárese con Mateo 18:18, 19.

Respuesta Católica:

Para ejemplo, leamos en Génesis 41:38-46 "Y dijo Faraón a sus servidores: "¿Acaso se encontrará otro como éste que tenga el espíritu de Dios?" Y dijo Faraón a José: "Después de haberte dado a conocer Dios todo esto, no hay entendido ni sabio como tú. Tú estarás al frente de mi casa, y de tu boca dependerá todo mi pueblo. Tan sólo el trono dejaré por encima de ti." Dijo Faraón a José: "Mira: te he puesto al frente de todo el país de Egipto." Y Faraón se quitó el anillo de la mano y lo puso en la mano de José, le hizo vestir ropas de lino fino y le puso el collar de oro al cuello, luego le hizo montar en su segunda carroza, e iban gritando delante de él: "¡Abrek!" Así le puso al frente de todo el país de Egipto. Dijo Faraón a José: "Yo, Faraón: sin tu licencia no levantará nadie mano ni pie en todo Egipto." Faraón llamó a José Safnat Panéai y le dio por mujer a Asnat, hija de Poti Fera, sacerdote de On. Y salió José con autoridad sobre el país de Egipto. Tenía José treinta años cuando compareció ante Faraón, rey de Egipto, y salió José de delante de Faraón, y recorrió todo Egipto.."

Este pasaje del Génesis muestra claramente como se otorgaba poder a los visires en el reino de Egipto. Israel no era diferente. El rey posee una dignidad que está por encima de dirigir las tareas que se hagan en el palacio. Leo, muscas non capit. Para eso están los mayordomos reales, los primeros ministros, los visires, los virreyes. ¿Es tan difícil de entender eso? Cristo está restaurando Israel al mundo entero... ¿Tiene que hacer todo El porque a los jehovistas les parece que esa es la interpretación correcta? No, Cristo es un rey con dignidad divina y como tal, ¡tiene sirvientes!

Quisiera llamar la atención a la pregunta jehovista: "¿Esperaba el cielo hasta que Pedro tomaba las decisiones, y entonces seguía su dirección?" ¡Cuánta falta de reflexión, y cuánta ignorancia en tan poco espacio! El cielo está fuera del tiempo, ni olvida, ni recuerda. Si los cielos no fueran "más altos que la tierra y los pensamientos de Dios" no fueran "más altos que los pensamientos de los hombres" entonces el jehovismo tendría razón. Para nosotros es inconcebible la eternidad pero podemos darnos cuenta, como decía San Agustín que, así como yo no causo un evento por el mero hecho de recordarlo, Dios no causa un evento por el mero hecho de preverlo. Dios no puede ser sorprendido, nadie puede "informarle algo que El no sepa". La sincronización (por decirlo de algún modo) de los eventos entre la tierra y el cielo, la acción de la Iglesia en consonancia con la voluntad de Dios sin perder la libertad del hombre, es un profundo misterio que no tenemos tiempo de analizar aquí. Sin embargo diremos que el cielo no tuvo que esperar por las acciones de Pedro porque, desde el Pentecostés, el Espíritu Santo guía las acciones de la Iglesia sin coartar sus libertades humanas. Este hombre, el Primado Romano, es, por definición y propia declaración, un pecador, tal como Simón el Pescador era, por propia declaración un pecador (ver Lucas 5, 8-11). Es por eso que Cristo le entrega un poder especial, limitado solamente a declaraciones pastorales de fe y moral. Esa entrega limitada tiene el doble propósito de respetar el libre albedrío de quien la recibe y asegurar a la Iglesia que este Vicario de Cristo no tiene permiso para emitir juicios erróneos en esos dos campos. Si se lo convirtiera en un autómata que sólo puede practicar el bien, ciento por ciento en todo aspecto de su vida, se le quitaría su libre albedrío, de ahí la limitación que lo fuerza a ser infalible solamente en cuestiones de declaraciones que pertenecen a la vida de fe de la Iglesia. Esta salvedad, este recorte del libre albedrío, es juiciosamente impuesto por Dios a una sola persona por vez en cada generación, el sucesor de Pedro. Ciertamente una intervención mínima en la libertad del hombre, hecha para beneficio del hombre. Lo mismo, en forma general, procede para toda la Iglesia.

Daniel Garbuglia escribe:

¿Es Pedro quien juzga quién es merecedor de entrar en el Reino? 2 Tim. 4:1, BJ: "Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos." 2 Tim. 4:8, BJ: "Desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel Día me entregará el Señor [Jesucristo], el justo Juez; y no solamente a mí, sino también a todos los que hayan esperado con amor su Manifestación."

Respuesta Católica:

En este caso, Garbuglia ataca una creencia popualr como si fuera dogma. Tengo algunas noticias para Don Garbuglia: No hay puertas de perlas en el cielo y San Pedro no nos está esperando con el llavero al cinto y un papiro con la lista de los que pueden entrar. Eso funciona en las comedias y en los chistes, peo no es dogma de la Iglesia. Ya que no tiene mucha teología, al menos tenga más seriedad, ¡caramba!

Daniel Garbuglia escribe:

¿Estuvo Pedro en Roma? En las Sagradas Escrituras se hace referencia a Roma en nueve versículos; ninguno de ellos dice que Pedro estuviera allí. Primera de Pedro 5:13 muestra que estaba en Babilonia. ¿Era esta una manera secreta de referirse a Roma? El que estuviera en Babilonia estaba de acuerdo con su asignación de predicar a los judíos (como se indica en Gálatas 2:9), puesto que había una numerosa población judía en Babilonia. Al considerar cómo se produjo el Talmud Babilonio, la Encyclopaedia Judaica (Jerusalén, 1971, tomo 15, col. 755) se refiere a las "grandes academias [del judaísmo] que había en Babilonia" durante la era común.

Respuesta Católica:

Este argumento, de tan falso, viejo y gastado ya da un poco de risa. El apóstol Pedro en 1 Pedro 5, 13 manda saludos desde Babilonia. Ahora bien, la ciudad de Babilonia en el primer siglo ya no existía como tal, habiendo sido desolada por los persas muchos siglos antes. La región era parte del reino de Partia que fue evangelizada por el Apóstol San Judas, martirizado en el país de los medos y partos. Es sabido que los judíos y cristianos se referían a Roma como Babilonia, o la Gran Babilonia ¿Por qué? Porque Roma, como Babilonia había sido en el pasado, era una de las dos potencias que asolaron a Jerusalén. De ahí que en el Apocalipsis se llame al Imperio Romano, "Babilonia la Grande", lo que los jehovistas interpretan como que se refiere a la Iglesia Católica Romana aunque al tiempo de escribirse el Apocalipsis, según su propia declaración, la Iglesia Católica no existía aún. ¿Confuso? Sí, de toda esta sopa de errores salen las doctrinas jehovistas. Este documento que Garbuglia nos pegó aquí fue impreso por la Watchtower tiempo antes de que los arqueológos descubrieran la tumba del apóstol Pedro en Roma. Véase el libro "Los Huesos de San Pedro" (The Bones of Saint Peter) de John E. Walsh.

Recomiendo visitar estos enlaces:

El lugar del Primado

Detalles de la Tumba de Pedro

"Simón [Del mismo modo, aunque existe debate sobre la fecha en que Pedro arribó a Roma (en torno al año 63 para algunos), hay acuerdo casi unánime en que los escritos patrísticos (respaldados por convincentes pruebas arqueológicas) no se equivocan al afirmar que el apóstol más respetado de la Iglesia sufrió el martirio en la ciudad de Roma no antes del 64 y no después del 67. Su nombre de nacimiento era Shimón, pero recibió de Jesús el nombre de Pedro (del griego 'pe.tros', "fragmento de piedra") al reconocer que Jesús era el mesías, el Hijo de Dios. Pablo lo llamó en sus escritos, "Keyfas", el equivalente arameo de Pedro, aún cuando se piensa que Pedro predicaba en griego; Juan el Evangelista lo llamó, por lo general, "Simón Pedro". Extraído del artículo citado inmediatamente antes.

Daniel Garbuglia escribe:

¿Se ha podido reconstruir alguna línea ininterrumpida de sucesores desde Pedro hasta los papas del día moderno?
El jesuita John McKenzie escribió lo siguiente cuando ocupaba una cátedra de teología en Notre Dame: "No existen datos históricos que confirmen toda la cadena de sucesión de la autoridad eclesiástica" (The Roman Catholic Church [La Iglesia Católica Romana], Nueva York, 1969, pág. 4).
La New Catholic Encyclopedia reconoce: "[...] mucho de lo que tiene que ver con el desarrollo primitivo del episcopado está en oscuridad por la falta de documentos [...]" (1967, tomo 1, pág. 696).

Respuesta Católica:

Estas dos citas anteriores de garbuglia han sido probadas falsas en la sección 4 de esta respuesta (con referencia a la "lista de los papas" y todo). Volverlas a citar solo agrega necedad a la ya probada deshonestidad. También prueba que Garbuglia no lee lo que se le responde, como veremos más adelante a medida que respondamos a más y más infundios.

Parte 4, mostrando la cita falsificada del P. McKenzie.

Parte 5, mostrando la cita falsificada de la New Catholic Encyclopedia.

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Daniel Garbuglia escribe:

Las afirmaciones de haber recibido nombramiento divino no tienen valor alguno si los que las hacen no son obedientes a Dios ni a Cristo Mat. 7:21-23, BJ: "No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. Muchos me dirán aquel Día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: ‘¡Jamás os conocí; apartaos de mí, agentes de iniquidad!’"
Véase también Jeremías 7:9-15.
Obra del Padre McKenzie – Portada

Respuesta Católica:

Con ese criterio ni Cristo hubiera conseguido apóstoles. Los llamados al servicio de la Iglesia son libres y son humanos, como humanos pueden fallar pero se olvida el sr. Garbuglia que esto no es un concurso de santidad sino una obra de Dios. Dios no se fue de vacaciones como piensa el jehovismo, dejando que su Iglesia se corrompa. Dios ha estado presente en su Iglesia siempre. No sólo guiando a los que la gobiernan sino impidiendo que esos mismos la destuyan con su incapacidad. De todos los apóstoles Cristo eligió a Pedro, el mayor de todos, el que más se equivocaba y el que peor carácter tenía. Dice Gilbert K. Chesterton:

Cuando Cristo, en un momento simbólico, estableció Su gran sociedad, El no eligió para piedra angular al brillante Pablo, ni al místico Juan sino más bien a un vulgar, un elitista, un cobarde; en una palabra, a un hombre. Y sobre ésa roca El fundó Su Iglesia, y las puertas del Infierno no han prevalecido contra ella. Todos los imperios y reinos han fallado, debido a su inherente y continua debilidad, que han sido fundados por hombres fuertes y se apoyan en hombres fuertes. Pero esta sola cosa, la Iglesia, fue fundada sobre un hombre frágil y por esa razón es indestructible. Y es que ninguna cadena es más fuerte que su eslabón más débil -- Gilbert Keith Chesterton; citado de su obra "Herejes".

Es obvio que la gloria va a Dios por sostener a la Iglesia. Si fuera por el talento de sus componentes humanos, no hubiera pasado de aquella noche de Pascua en el año 33. Está equivocado don Garbuglia al exigir que sólo los rectos y santos gobiernen la Iglesia. Si así fuera ¿quién le pone el cascabel al gato? ¿quién estaría detrás del mostrador otorgando los carnets de santidad? El hecho de que la Iglesia perdure, compuesta como está por una extraña mezcla de pecadores y santos, es la prueba más evidente de que Cristo la sostiene.

Daniel Garbuglia escribe:

¿Se han adherido a las enseñanzas y prácticas de Jesucristo y sus apóstoles los que afirman ser sucesores de los apóstoles?
A Catholic Dictionary declara: "La Iglesia Romana es Apostólica porque su doctrina es la fe que se reveló una vez a los Apóstoles; fe que ella guarda y explica sin añadirle ni quitarle" (Londres, 1957, W. E. Addis y T. Arnold, pág. 176). ¿Concuerda esto con los hechos?

Respuesta Católica:

Así es. Aunque Garbuglia lo cite con malicia.

Daniel Garbuglia escribe:

La identidad de Dios
"La Trinidad es el término que se utiliza para significar la doctrina central de la religión cristiana." (The Catholic Encyclopedia, 1912, tomo XV, pág. 47.) "Ni la palabra Trinidad, ni la doctrina explícita como tal, aparecen en el Nuevo Testamento [...] La doctrina se desarrolló gradualmente durante varios siglos y pasando por muchas controversias." (The New Encyclopædia Britannica, 1976, Micropaedia, tomo X, pág. 126.)
"Exegetas y teólogos bíblicos, entre ellos una creciente cantidad de católicos romanos, reconocen que no se debe hablar de trinitarismo en el Nuevo Testamento sin seria reserva. Hay también, en estrecho paralelo, el reconocimiento por historiadores del dogma y teólogos sistemáticos, de que cuando se habla de Trinitarismo pleno se pasa del período de los orígenes del cristianismo a, digamos, la última parte del siglo IV." (New Catholic Encyclopedia, 1967, tomo XIV, pág. 295.)
NCE Ed. 1967 – pag. 696

Respuesta Católica:

El tema de la Santísima Trinidad ya lo hemos tratado en la Sección 13 de esta respuesta. El señor Garbuglia quiere usar su propia interprestación para impugnar la Iglesia entera. En su simpleza él nos propone que "si la Iglesia Católica enseña doctrinas falsas, entonces es una iglesia falsa." Ahora bien. El "interpreta" que la Trinidad es una doctrina falsa y viene con un par de citas selectivamente "caladas" (como las anteriores) a querer demostrar que la Trinidad es un invento pagano. Lo que uno no logra entender es ¿por qué pertenece a los testigos de Jehová? ¡Cuando los testigos de Jehová han fallado notoriamente y a la vista de todo el mundo al anunciar el fin del mundo una cantidad de veces! No sólo eso, los testigos han cambiado de doctrinas constantemente, y luego de un siglo funcionando, ¡sus creencias actuales no se parecen en nada a las creencias de su fundador! En oposición a eso, en el catolicismo, se podría fácilmente catequizar a un novato con las obras de santos de hace 1.600 años! Yo pregunto ¿por qué es que no se descarta al jehovismo por dar doctrina falsa? (que él tiene por verdadera) y ¿por qué se acusa al catolicismo por dispensar la fe de los apóstoles? (que Garbuglia tiene por falsa)

Daniel Garbuglia escribe:

El celibato del clero
En su encíclica Sacerdotalis Caelibatus (Celibato sacerdotal), de 1967, el papa Paulo VI confirmó el celibato como requisito para el clero, pero admitió que "el Nuevo Testamento, el cual conserva la enseñanza de Cristo y de los Apóstoles [...] no exige el celibato de los ministros sagrados [...] Jesús Mismo no lo hizo un requisito previo en Su selección de los Doce, y tampoco lo hicieron los Apóstoles para los que presidieron las primeras comunidades cristianas" (The Papal Encyclicals 1958-1981 [Las encíclicas papales 1958-1981], Falls Church, Va., E.U.A.; 1981, pág. 204).
1 Cor. 9:5, CI: "¿Es que no tenemos derecho a llevar con nosotros una mujer hermana [esposa cristiana (nota al pie de la página)], como hacen los demás apóstoles, y los hermanos del Señor y Cefas?" ("Cefas" es un nombre arameo que se dio a Pedro; sírvase ver Juan 1:42. Sírvase ver también Marcos 1:29-31, donde se hace referencia a la suegra de Simón o Pedro.) 1 Tim. 3:2, Str: "Mas es necesario que el obispo sea [...] marido de una sola mujer ["casado una sola vez," CI]."
Antes de la era cristiana, el budismo exigía que sus sacerdotes y monjes fueran célibes (History of Sacerdotal Celibacy in the Christian Church [Historia del celibato sacerdotal en la Iglesia Cristiana], Londres, 1932, cuarta edición, revisada, Henry C. Lea, pág. 6). Aun desde fecha más temprana, se exigía que las órdenes superiores del sacerdocio babilonio observaran el celibato, dice el libro The Two Babylons [Las dos Babilonias], de A. Hislop (Nueva York, 1943, pág. 219).
1 Tim. 4:1-3, CI: "El Espíritu dice expresamente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe prestando atención a espíritus embusteros y enseñanzas de demonios [...] que prohibirán casarse."

Respuesta Católica:

El tema del celibato sacerdotal, que Garbuglia vuelve a repetir aquí, ya lo hemos tratado en la Sección 11 de esta respuesta. La mera repetición no nos convence de nada, señor Garbuglia. ¿No estará usted cayendo en las bíblicamente condenadas "vanas repeticiones"? Yo que usted, ya a estas alturas, no llamaría embustero a nadie.

Daniel Garbuglia escribe:

Separados del mundo
En 1965 el papa Paulo VI dijo en su discurso a las Naciones Unidas: "Los pueblos de la Tierra se vuelven a las Naciones Unidas como la última esperanza para la concordia y la paz; pretendemos presentar aquí, junto con nuestro propio tributo, el tributo de honor y esperanza de ellos" (The Pope’s Visit [La visita papal], Nueva York, 1965, Informe especial publicado por la revista Time-Life, pág. 26).
Juan 15:19, BJ: "[Jesucristo dijo:] Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo."
Sant. 4:4, BJ: "¿No sabéis que la amistad con el mundo es enemistad con Dios?"
El recurrir a armas de guerra: El historiador católico E. I. Watkin escribe: "Aunque sea doloroso admitirlo, no podemos, en el interés de una falsa edificación o de lealtad falta de honradez, negar o pasar por alto el hecho histórico de que los obispos han apoyado consecuentemente todas las guerras que los gobiernos de sus respectivos países han librado. De hecho, no conozco ni siquiera un solo caso en el que la jerarquía nacional haya condenado alguna guerra por considerarla injusta [...] No importa cuál sea la teoría oficial, la máxima que los obispos católicos han seguido durante tiempos de guerra ha sido ‘mi país siempre tiene razón’" (Morals and Missiles [La moralidad y los mísiles], Londres, 1959, edición por Charles S. Thompson, págs. 57, 58).
Mat. 26:52, BJ: "Dícele entonces Jesús: ‘Vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que empuñan la espada, a espada perecerán.’"
1 Juan 3:10-12, BJ: "En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del Diablo: [...] no es de Dios [...] el que no ama a su hermano [...] Pues este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros. No como Caín, que, siendo del Maligno, mató a su hermano."
A la luz de lo ya considerado, ¿muestran los hechos que los que afirman ser sucesores de los apóstoles realmente hayan enseñado lo que Cristo y sus apóstoles enseñaron, y que lo hayan practicado?

Respuesta Católica:

El tema de la deformada idea jehovista de la neutralidad cristiana Sección 12 de esta respuesta. La mera repetición no nos convence de nada, señor Garbuglia. Siga golpeando y quizás se le abra la puerta del entendimiento.

Fin de la parte 20

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