Parte 1
Carlos Caso Rosendi
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Intercambio completo (en formato PDF)
Este largo intercambio muestra claramente como el jehovismo oscurece el entendimiento de sus seguidores. Es suficiente con observar como nuestro convencido jehovista degrada el diálogo a medida que se ve acorralado por la evidencia en contra de las enseñanzas de su secta. Los mensajes han sido editados para preservar la claridad, corregir errores de ortografía y eliminar repeticiones innecesarias. Los originales están a disposición de quien los quiera solicitar.
Escribe Daniel Garbuglia:
Carlos: ¿que tal? Mi nombre es Daniel. Esta página me la recomendó un amigo que tengo en Panamá llamado Carlos Vidal. Me gustaría enviarle un mensaje bíblico importante para nuestros días. Soy Testigo de Jehová. Bueno, si desea recibir el mensaje, me gustaría enviárselo o si ya lo conoce, me gustaría saber que opina al respecto del mismo — Daniel Garbuglia
Respuesta Católica
Hola Daniel: Creo que antes ya nos hemos escrito. Me perdonas que no puedo
recordar exactamente en que consistió el intercambio. Hay dos razones, la
primera es que un desperfecto borró todos mis mensajes la semana pasada y la
segunda es que contesto tantos diferentes mensajes que a veces se me olvidan algunos
o se me "juntan"con otros mensajes similares. Sin embargo recuerdo tu nombre y que
eras Testigo de Jehová ¿de Argentina, verdad?
Estoy bastante familiarizado con la doctrina de los Testigos de Jehová,
frecuentemente me escriben personas de esa creencia, mayormente en inglés.
Hasta ahora, lo que he notado es que hay una fuerte actitud crítica de los
Testigos de Jehová hacia otras confesiones cristianas, especialmente al
catolicismo. Sin embargo encuentro que los Testigos que yo he conocido no toleran que
se haga ningún análisis de su creencia. Es posible que ese no sea tu
caso, esto sólo es una observación que hago con todo respeto.
Los TDJ son básicamente "restauracionistas", es decir, creen que la Iglesia
se corrompió, abandonando la verdad esencial del evangelio y perdió el
rumbo hasta que finalmente fue vuelta a fundar, en este caso por Charles Taze Russell
en 1872, si mal no recuerdo.
Muchas religiones cristianas y seudocristianas comparten el restauracionismo, me
refiero a los Mormones, Ciencia Cristiana, Adventismo y muchas otras. Algunas de esas
agrupaciones dicen haber reconstruído la doctrina cristiana original desde las
Escrituras. Sin embargo yo encuentro que el restauracionismo no se sostiene
bíblicamente.
El primer problema aparece en Mateo 16, 13-20 donde Cristo promete que las fuerzas del mal no prevalecerán contra Su Iglesia:
"Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?". Ellos le respondieron: "Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas". "Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?". Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo". Y Jesús le dijo: "Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo.Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo".(Mateo 16, 13-20)"
La pregunta que surge es. Si es como dicen algunos que la Iglesia se corrompió ¿En qué queda esta clara profecía de Cristo? Ya que la Biblia no puede errar y mucho menos su profeta máximo, tenemos que volver a considerar cuidadosamente la idea de la corrupción generalizada.
El segundo problema que se presenta es otra promesa de Cristo, citada frecuentemente por muchos restauracionistas:
"...cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad" (Juan 16:13)
Si el Espíritu vino en el Pentecostés para guiar a la Iglesia a la verdad ¿qué pasó, que luego, unos pocos años después cuando—supuestamente—la verdad dejó a la Iglesia—o la Iglesia dejó a la verdad?
El tercer problema lo presentan las palabras finales de Cristo en lo que algunos llaman "la gran comisión" en Mateo 28, 18 -20
"Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén" (Mateo 28:19-20).
Si la Iglesia se corrompió ¿en qué quedan estas promesas de
Jesús de estar con ella hasta el fin?
Mi conclusión es que la Iglesia es continua en la historia, pues no puede ser
de otra manera. Debe ser la luz del mundo tal como Cristo lo ha prometido y no una
luz que se prende y se apaga, o que ilumina una cosa hoy y otra mañana.
Por estas razones es que no puedo ser adventista, cientocristiano, mormón o
testigo de Jehová. No hay nada en la Bibla que profetice una caída de
la Iglesia y una subsiguiente reconstrucción. Es obvio por el testimonio
apostólico que la Iglesia crecerá asaltada por el mal pero no vencida.
Que conocerá "lobos rapaces"pero también santos hombres y mujeres. Que
en ella crecerán, hasta el tiempo de Cristo, el "trigo y la mala hierba"
porque así Dios lo ha dispuesto.
Lo que nunca se anuncia en la Biblia es la discontinuidad de la
Iglesia, mucho menos una discontinuidad de diecinueve siglos. Todo lo contrario, la
Iglesia que se describe en la Biblia es triunfante, continua e imperecedera por el
poder de Dios.
Escribe Daniel Garbuglia:
Vos decís que la Iglesia católica es la verdadera por ser la original:
Respuesta Católica
La respuesta a tu pregunta es un resonante "sí". Hay suficiente evidencia histórica para mostrar que la Iglesia católica del primer siglo es esencialmente la misma Iglesia Católica que existe hoy. Pero no lo debes aceptar simplemente porque yo lo digo. Yo puedo decir cualquier cosa y no por eso hay que creer en mi palabra. La Iglesia Católica no sólo es la original, es también la única que puede probarlo. Cada obispo católico tiene detrás suyo la lista de obispos que le preceden. Si vas al obispo católico de tu diócesis y le preguntas quién le impuso las manos te va a dar un nombre X. A ese X otro obispo le impuso las manos y así, todos y cada uno de los obispos de la Iglesia remontan su autoridad a un apóstol de los doce, cada cual con sus credenciales perfectamente en orden. Esto no es una imaginación de alguien. Es un hecho histórico incontrovertible que cualquiera puede comprobar con muy poco trabajo. Eso es lo que prueba la continuidad del episcopado católico romano, remontándolo hasta Cristo mismo.
Escribe Daniel Garbuglia:
1) ¿Tenés la seguridad que fue la Iglesia original? Es decir podemos encontrar su origen en el siglo I al mando de los superintendentes (apóstoles) y ancianos de cada congregación cristiana (llamese Laodicea, Corinto, Filadelfia, etc)?
Respuesta Católica
Tengo la seguridad absoluta de que la Iglesia Católica es la iglesia fundada por Cristo por diversas razones, pero antes de exponer esas razones te recuerdo que los "superintendentes" (griego episkopos) no son apóstoles (griego apostello). En el Nuevo Testamento solamente Cristo ordena apóstoles, los doce (Marcos 3, 14-15), luego al reemplazante de Judas, que es elegido por suertes bajo oración en una reunión de los once, presidida por Pedro (Hechos 1, 21-22) y luego Pablo que tiene un encuentro con el Señor Resucitado y es ordenado apóstol a las naciones. Es claro en el Nuevo Testamento que una de las condiciones fundamentales para ser apóstol es haber sido testigo de la resurrección. Lo vemos claramente en el argumento en defensa de su apostolado que Pablo hace en 1 Corintios 9, 1. La Iglesia del primer siglo siguió el orden del sacerdocio levítico. Sacerdotes y levitas son identificados ya en la Septuaginta con las palabras griegas epíscopos y presbíteros. La Iglesia del Nuevo Testamento se compone básicamente de espíscopos (que luego pasa, por ejemplo, al italiano como "vescovo" y al español como "obispo") y presbíteros, los delegados locales de cada epíscopo. Hay una orden menor, la de los diáconos (griego diakonein), que ya se menciona en Hechos 6, 1-6. Estos últimos son mencionados por la Septuaginta en el libro de Ester 2, 2 y 6, 3.
La seguridad, repito, es absoluta en mi caso, pues (siendo yo mismo un converso al
catolicismo) hice mis deberes y me informé de fuentes históricas serias
y respetables. Hay varias razones que tú también puedes comprobar por
tí mismo. Las divido en breves puntos:
a) Estructura: Como ya he dicho antes, por la Biblia (y por los
registros históricos hebreos) sabemos que el sacerdocio de Israel tenía
una estructura (sacerdotes, levitas) que pasa a la Iglesia cristiana
(epíscopos, presbíteros, diáconos).
De hecho, la Biblia de los LXX da a los sacerdotes
levitas el nombre de presbíteros, ya antes de la llegada de Cristo. Esa es la
estructura jerárquica básica de las Iglesias Católica y Ortodoxa
de Oriente. En todo caso y en todo tiempo, sin cambios por veinte siglos.
b) Trascendencia histórica: La Iglesia Católica ha
sobrevivido a todos sus enemigos, los Césares de Roma, los invasores
bárbaros, la Revolución Francesa, el Iluminismo, el Bonapartismo,
Weimar/Hitler, la URSS y a una miríada de sectas surgidas en cumplimiento de
la profecías de Cristo y de los apóstoles. Y todo esto no por ser
fuerte o talentosa, pues carece de medios militares y francamente si fuera por el
talento o la decencia de algunos de sus dirigentes, se hubiera hundido hace rato. Es
la institución humana más antigua que existe. Su trascendencia y su
edad prueban que está divinamente sostenida.
c) Consistencia Doctrinal: aunque muchos que no estudian historia,
dicen que la Iglesia ha corrompido el Evangelio, lo cierto es que hoy se puede
catequizar a un católico perfectamente con los libros de Agustín de
Hipona o Juan Crisóstomo (Siglos III al IV) Como de hecho yo mismo
aprendí la fe, leyendo a esos dos, Orígenes, Policarpo y otros, todos
anteriores al siglo V y algunos de ellos discípulos de los mismos
apóstoles. En contraste, por dar un ejemplo, los Luteranos de hoy no creen
para nada en las mismas doctrinas que creía Lutero tan solo cinco siglos
atrás. Esto, por supuesto, requiere estudiar la doctrina católica en
profundidad comenzando desde lo más sencillo a lo más complejo. Los que
se toman el trabajo son recompensados con la agradable sorpresa de haber encontrado
la Iglesia de Cristo.
Escribe Daniel Garbuglia:
2) a) ¿Son las enseñanzas que se tenían en el siglo I las mismas que tiene la Iglesia católica? En caso afirmativo, ¿no constituyen la adoración verdadera? ¿No está Jesús con ellos "hasta el fin", "todos los días" como prometió a sus discipulos verdaderos? ¿Cuáles son las enseñanzas crisitianas bíblicas al igual que lo eran en el siglo I (pues esa era la Iglesia que no iba a morir)?
Respuesta Católica
Absolutamente cierto. Verdadera Iglesia, verdadera enseñanza, verdadera
adoración. Esto, sin querer, te lo he contestado un poquito más arriba
pero viene bien revisarlo desde otros puntos de vista. La Iglesia recibió la
verdad de los apóstoles y éstos de Jesucristo. El depósito
apostólico de la fe se ha ido desarrollando a través de los siglos, esa
es la labor del Espíritu Santo, que no ha dejado a la Iglesia, como
fácilmente se puede comprobar al observar la uniformidad de la doctrina,
liturgia, etc. a través de los siglos. El depósito apostólico de
la fe es como la semilla del árbol de mostaza. Contiene lo esencial y se
desarrolla tal como un árbol se desarrolla desde la semilla. Cristo permanece
en la Iglesia en la forma prometida, es decir místicamenbte unido a su
Esposa-Iglesia en la tierra por medio de la Eucaristía (por favor leer Juan
cap. 6 y verlo en forma estricta) y los Sacramentos que El mismo nos
dejó.
Prácticas bíblicas en el primer siglo: Primeramente tenemos en el
Siglo I al III una Iglesia perseguida a muerte. Si bien los Evangelios y los escritos
apostólicos están terminados de escribir en el 99 d. C. no todos
circulan en la entera comunidad. El Apocalipsis de Juan tardó en ser conocido
en Occidente y la Carta de Santiago tardó en ser conocida en Oriente (para dar
solo dos ejemplos) Los cristianos que vivieron en la época previa al Edicto de
Milán (313 d.C.) escuchaban la lectura de los Evangelios y algunas cartas
apostólicas, pero también escuchaban la lectura del Didaké (un
catecismo que es más antiguo que los Evangelios) y de otros escritos como el
Pastor de Hermas, las cartas de Clemente etc. Todavía no se habían
separado los escritos inspirados de los meramente eclesiásticos.
Tomó casi ocho siglos consolidar el cánon del Nuevo Testamento, por lo
tanto los cristianos de la primera hora conocieron una sola "Biblia" la hebrea, que
para ellos era la Septuaginta en Occidente y en la mayor parte de Oriente excepto
quizás en Palestina, Armenia, Siria etc. donde había otras copias
disponibles en hebreo, arameo, persa, siríaco, etc. O sea, los mismos
apóstoles ni se imaginaban que sus cartas y escritos serían un
día considerados "Hagiógraphos" Escritura Sagrada. Por lo tanto
no se puede hablar de "enseñanzas bíblicas" sino de enseñanzas
apostólicas conservadas en la comunidad oralmente y por escritos dispersos que
luego serían clasificados y canonizados al culminar las persecuciones
estatales de los primeros siglos. Ver 1 Tim. 3, 14-15. El apóstol llama a la
Iglesia "la columna y apoyo de la verdad" y ni se le ocurre mencionar la Biblia. En 2
Timoteo 3, 15 aconseja las Escrituras por ser provechosas, pero no las llama
fundamentales (como lo hace antes con la Iglesia) y en todo caso, las "Escrituras" de
las que habla, son las Hebreas, pues a ese tiempo no circulan aún los
Evangelios en forma escrita y muchos de los escritos apostólicos no van a ser
terminados sino décadas más tarde. Como el Cristianismo anula, por fe,
muchas de las prácticas que aconseja la escritura hebrea (por ejemplo las
leyes dietéticas) el apóstol sólo puede estar exhortando a
beneficiarse de la lectura y no a establecer la fe "bíblicamente" como se
diría hoy en círculos protestantes etc. En suma Pablo cree en la
Iglesia por lo que ha recibido directamente de Cristo y de los Doce, mientras que la
Escritura de la que él dispone le sirve de testimonio de la mesianidad de
Cristo y de la autoridad de Cristo para cambiar la práctica
de la Ley en algo nuevo y permanente. El cristianismo primitivo y apostólico
es entonces, históricamente una tradición oral y
comunitaria.
El argumento de la corrupción de la doctrina fue usado ya en los primeros
siglos. Ambos responden parecido: Si es cierto que tu grupo (hereje) dice la verdad y
la Iglesia está perdida en una enseñanza corrupta ¿cómo
puede ser que las iglesias del orbe antiguo desde Brittania hasta
Armenia, desde Germania y Galia, hasta Siria, desde el Norte de Africa a los confines
de la India se hayan corrompido todas de la misma exacta manera? Una pregunta que vale la pena profundizar.
Para ejemplo, la descripción de la Misa que nos ha llegado por manos de
Ignacio ("Carta a los Esmirneos" 110 d.C.) describe la misma ceremonia que se realiza hoy en cualquier Iglesia Católica, Ortodoxa Griega o Maronita. Si bien hay diferencias de vestiduras, implementos o algún movimiento u otro, lo
básico de la Sagrada Liturgia es obviamente y esencialmente lo mismo.
Eso da para pensar: ¿pudo el diablo crear una Iglesia Universal y uniforme de
veinte siglos, mientras Cristo solamente pudo mantener la suya unas cuatro o cinco
décadas? ¿Tuvo que ser esta Iglesia—supuestamente
"apóstata"—la que recibió y conservó las Escrituras,
mientras los "verdaderos cristianos" andaban por ahí, desconocidos haciendo
quién sabe qué cosa? Eso, a todas luces es absurdo ¿Qué
clase de "luz del mundo" puede ser una iglesia desperdigada e invisible que ha dejado
que la mayoría del rebaño se corrompa?
Escribe Daniel Garbuglia:
En caso negativo, no sería una secta del cristianismo verdadero? Cuales serian las enseñanzas y prácticas contrarias a la Biblia y al cristianismo verdadero?
Tu proposición es tan débil que se esfuma al estudiar historia. El
testimonio de los cristianos de los primeros siglos es suficiente para establecer lo
que la Iglesia creía y tenemos muchos escritos que vienen de ellos. Si la
Iglesia se corrompió a sabiendas con la muerte del último
apóstol, es un poco absurdo imaginarse a los cristianos supuestamente
"apóstatas" haciéndose matar en el circo romano por una idea que ellos
mismos han corrompido. El César les pide un granito de incienso y ellos
prefieren morir antes de perpetrar esta práctica pagana que es muy respetable
en la comunidad romana, ¿pero contaminan su propia doctrina con elementos
profanos del paganismo? Eso carece de sentido.
Adicionalmente, una "secta" es por definición un pedazo de algo mayor. Si la
Iglesia Católica es meramente una secta exitosa, entonces cabe preguntar
dónde está la Iglesia de la cuál salió. Volvemos a mi
pregunta original. Si Cristo prometió una Iglesia impermeable a las fuerzas
del mal y una secta falsa y maligna la ha derrumbado cubriendo todos los rastros del
original ¿En qué queda Cristo como profeta?
Escribe Daniel Garbuglia:
2) b) Los TDJ enseñan y practican lo mismo que los cristianos del siglo I? en caso afirmativo, no constituyen la adoración verdadera? No está Jesús con ellos "hasta el fin", "todos los días" como prometió a sus discipulos verdaderos?Cuales son las enseñanzas crisitianas bíblicas al igual que lo eran en el siglo I (pues esa era la Iglesia que no iba a morir)?
Respuesta Católica
Los Testigos de Jehová no se parecen ni a la sombra del cristianismo del
primer siglo, y lo digo con respeto de tus creencias. Los TDJ practican lo que les
indica la Sociedad Watchtower. Los cristianos primitivos no reportaban horas de
predicación y ni siquiera salían a golpear puertas (hubiera sido
suicida hacerlo en tiempos de Nerón o Domiciano, Trajano, etc.)
Carecían de Biblias en el sentido moderno de la expresión. De hecho el
tener una copia completa de la Septuaginta era comparable a hoy nosotros tener un
Rolls Royce. Nadie podía darse el lujo de pagarle a un copista por tres o
cuatro años para que le hiciera una copia de la Biblia. Considera que un
copista era el equivalente hoy día de un eminente literato, menudo salario
habría habido que pagarle para que te copie una Biblia y
ni hablemos de obtener el original, pagar por los pergaminos o papiros etc.
El costo de un libro era astronómico y si lo tuvieras no ibas a salir
por la calle a mostrárselo a la gente, mucho menos sabiendo que la
mayoría ni sabía leer. Mira el relato de Marcos sobre Jesús
leyendo el sábado en la Sinagoga. Luego ve a una Misa y ve lo que se hace
allí. Es lo mismo. Las Escrituras se leen desde el púlpito para
instrucción, tanto en una sinagoga como en una iglesia católica.
La autoridad sin embargo no es la Biblia, sino el cuerpo de obispos,
que, como Dios manda, deben enseñar en consonancia con lo ya sabido, que
también está en la Biblia. Al poner la Biblia como primera autoridad se
pone al caballo detrás del carro pues es el cuerpo apostólico el que
tiene la autoridad y la garantía espiritual de Dios para dispensar la doctrina
al pueblo.
Lo que sabemos a ciencia bien cierta es que los cristianos se reunían en el
"primer día de la semana" para "escuchar la palabra" y "partir el pan". El
catequizado se hacía normalmente con el Didaké
con copias de los Salmos y con copias parciales de los Evangelios. Como
la mayoría de la gente no sabía leer—lo atestiguan las catacumbas
y las cuevas donde los cristianos se refugiaban—las pinturas y dibujos en las
paredes se usaban para educar a los iletrados. Ese es el origen de las escenas
bíblicas pintadas en las paredes de las Iglesias, las Estaciones de la Cruz y
oraciones como el Rosario donde se repasa la vida de Cristo mientras se dicen
sencillas oraciones que cualquiera puede aprender en poco tiempo. EL cristianismo es
práctica moral, liturgia y oración. Mientras que los TDJ lo convierten
en venta de casa en casa al estilo americano de Amway o Avon con reportes de
actividad y eficiencia, entrenamiento de ventas y toda la parafernalia de una
corporación. De hecho son una corporación: la Watchtower Bible &
Tract Society of New York Inc. Encuentro difícil que los cristianos del primer
siglo se hayan parecido a eso.
Enseñanzas cristianas del primer siglo: las mismas que enseña la
Iglesia hoy, pero hay que tomarse la molestia de leer historia seria y aprender de
buena fuente lo que creían los cristianos primitivos y lo que enseña la
Iglesia. Hay miles de páginas escritas desde el siglo I hasta hoy. En ninguna
de ellas vas a encontrar algo ni remotamente parecido a los TDJ o el pentecostalismo,
la ciencia cristiana etc. Lo que sí vas a encontrar es escritores
católicos que hablan de Cristo en el Pan de la Eucaristía, de la
Resurrección, del papel de la Madre de Cristo en la salvación etc. De
hecho la misma palabra "católica" se usa en los escritos de San Ignacio a los
Esmirneos, ya en el año 110 d.C.
Escribe Daniel Garbuglia:
En caso negativo, no sería una secta del cristianismo verdadero? Cuales serian las enseñanzas y prácticas contrarias a la Biblia y al cristianismo verdadero?
Respuesta Católica
Queda en tí averiguar la verdad sin miedo ¿Cómo pudiera ser
el catolicismo una secta triunfante sobre la "religión verdadera"? Los hechos
más bien muestran que desde el principio la Iglesia universal (griego, he
katholike ekklesia) luchó con denuedo contra sectas que surgían una
tras otra. La misma extensión de la comunidad y su permanencia y preeminencia
histórica muestran que no es una secta. Sectas hubo y todas
desaparecieron dejando algunas un charquito aquí o allá. Lo que ha
quedado es la gigantesca presencia de la Iglesia en la historia y en la
extensión del mundo y eso coincide plenamente con las palabras de Cristo y de
los apóstoles.
Enseñanzas "contrarias a la Biblia y al cristianismo verdadero" no puede
haber en la Iglesia, ya que el cristianismo y la Biblia salieron de ella. Muchos
quieren derribar a la Iglesia tratando de crear otra iglesia usando algunos textos
bíblicos aislados y se olvidan que la Biblia es obra y propiedad de la Iglesia
Católica, escrita por sus apóstoles, preservada y comentada por ya
veinte siglos y miles de autores católicos. La Iglesia y la Biblia van juntas
y son inseparables. Es absurdo pensar que la Biblia puede ser usada para criticar a
la Iglesia. Sería como decir que puedo criticar a los Estados Unidos usando su
propia Constitución y fundar un "verdadero Estados Unidos" en otra parte del
mundo para luego exigir que los estadounidenses debieran obedecerme a mí como
presidente, pues mi país es el "verdadero Estados Unidos" mientras que el
país entre Canadá y México es un país falso.
¡Qué absurdo sería eso!
Escribe Daniel Garbuglia:
3) Sólo por su origen podemos afirmar que es la adoración verdadera? O tambien por sus doctrinas y enseñanzas?
Respuesta Católica
Forzosamente tiene que ser por ambas origen y doctrina. La
historia, la doctrina y la Escritura deben ir de la mano en todo.
Claro que si un señor en Pittsburg sale con una interpretación personal
de su Biblia y tu decides creerle a él, es un hecho que el tipo no te va a
enseñar la doctrina católica. Te va a enseñar lo que él
le parece. Lo que a mí me resulta incomprensible es por qué creerle a
"alguien" cuando se tiene un testimonio histórico tan fuerte, el origen de la
Biblia, la presencia universal, los grandes santos y sabios, los milagros que hasta
los incrédulos atestiguan...
A mí se me cayó la pera el día que empecé a leer a
Policarpo, Eusebio, Orígenes, Clemente, Ambrosio, Agustín,
Crisóstomo, etc. y me dí cuenta que todos sin excepción son
francamente católicos. Luego un poco de pensar sinceramente y ser honesto con
uno mismo. No hace falta nada más.
No te aburro más con este escrito pero te invito a investigar por tí
mismo. Ante todo te pido que te hagas la pregunta profundamente, en la soledad de tu
propio cuarto y rogando por la ayuda de Dios: ¿Quiero servir a Dios y a la verdad? Como hombres cabales, no podemos servir a Dios con mentiras o
caprichos. Si uno quiere ser de cierta religión porque le gusta o le conviene,
está en su perfecto derecho, pero si uno quiere sevir a la verdad y a Dios,
entonces hay que confrontar los hechos y avanzar no importa cuáles sean las
consecuencias.
Si tú quieres servir a Dios y a la verdad vas a tener que considerar lo que
la Iglesia realmente dice y no lo que alguien te ha dicho
que la Iglesia dice.
Toma primero el Catecismo de la Iglesia Católica y léelo, averigua de
dónde salió la Biblia realmente, averigua lo que realmente
creían los cristianos de los primeros siglos leyendo libros buenos, los que se
usan para enseñar en las buenas escuelas. Yo te puedo recomendar algunos que
son muy iluminadores. Claro está, si te interesa el convite.
Fin de la parte 1
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