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Adventista Colombiano En Desacuerdo IV

por Carlos Caso-Rosendi

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Segunda parte de la respuesta tercera del Sr. Patiño, que se sale del tema de los libros arrancados de la Biblia por Lutero para entrar, como es costumbre protestante, a disertar en otros temas de los que sabe poco y nada... Adjunto mis comentarios en tipo normal, la parte en tipo menor es el mensaje original del Sr. Patiño.

Como no vale la pena contestar a semejante andanada pues estaríamos aquí hasta la eternidad, le remito cortesmente a anteriores respuestas a temas semejantes al final de cada párrafo. Las falsedades que se afirman a continuación ya las hemos tratado en otros casos, así que no hace falta repetirse. Lo que aquí se incluye basta para demostrar hasta qué punto el protestantismo ha afectado las mentes de personas que de otro modo están perfectamente capacitadas para estudiar y entender la doctrina de los Apóstoles tal como la enseña la Iglesia. Es por eso que nosotros, los laicos, tenemos que capacitarnos para poder ayudar a estas personas que ni tienen idea de lo perdidas que están y que, como el interlocutor que publicamos, creen que pueden hasta enseñar el cristianismo mejor que la Iglesia, cuando en realidad lo ignoran todo.

Tocaré enseguida el tema del culto a la Virgen María. Sin remontarme a los orígenes históricos paganos de este culto, quiero manifestar que el pretexto “cristiano” lo encontró la Iglesia Católica en el famoso pasaje de Juan 19 : 25 - 27. Interpretaron torcida y acomodaticiamente estos versículos y empezaron a crear la Doctrina Mariana, la cual ha llenado decenas de libros.La verdad del citado pasaje del Evangelio es que Jesucristo, desde la cruz, entregó su madre al cuidado del apóstol Juan, quien, desde ese día, la recibió en su casa. Eso fue todo. Sin embargo, a fuerza de elucubraciones, inventaron lo de la “Inmaculada Concepción”, contradiciendo la Palabra de Dios que a nadie excluye de la herencia adánica ( Romanos 5 : 12, 18, 19).A María se le han otorgado títulos como los de “Intercesora”, “Salvadora”, “Corredentora”, etc. Pero las pruebas bíblicas de tales calificativos no aparecen por parte alguna. El papel de “Destructora del mal” que supuestamente se le asigna a María en el Libro de Judith, debió ser ratificado en el Nuevo Testamento, pues ella no fue una mujer del montón, sino la más santa y privilegiada que existió y existirá sobre la Tierra, ejemplo de vida para todo cristiano. Fue elegida para ser la madre de Jesucristo, y eso dice todo de su persona. Sin embargo, los apóstoles, quienes, inspirados por el Espíritu Santo, escribieron los veintisiete libros del Nuevo Testamento, no dijeron palabra alguna sobre el papel dado a María por el Catolicismo. Y no podía ser de otra manera, ya que dicho papel lo tiene únicamente su hijo: Jesucristo (Juan 1 : 29; Hebreos 9 : 26). Además, cabe aquí rememorar este pasaje del Evangelio: “Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan. El les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.” (Marcos 3 : 32 - 35). ¿No era ese acaso el momento para que el mismo Jesucristo dejase en claro el supuesto papel de María en la salvación?.Como se observa, no se puede tomar como verdad revelada algo que está, si acaso, apenas sugerido; y habiendo evidencia en contra, abrumadora y explícita, hay que admitir que lo aparentemente sugerido no pasa de eso, de ser una simple apariencia.Por otra parte, si permanecemos unidos a Jesús, como los sarmientos a la vid (Juan 15 : 5), no hay necesidad alguna de que alguien interceda por nosotros ante Él. Además, sus repetidos llamados diciendo: “venid a mí”, eliminan por completo la necesidad de recurrir a un intercesor. Mas ante el Padre Celestial sí necesitamos de un intercesor y abogado y éste es Jesucristo ( Juan 14 : 16; 1 Timoteo 2 : 5-6; Hebreos 7 : 25; 1 Juan 2 : 1).Finalmente, como ya se anotó, el apóstol Pablo dice que si alguien, así sea un ángel del cielo, predica un Evangelio diferente al suyo, “sea anatema” (Gálatas 1 : 8 - 9). Y, en su Evangelio, consignado en las Epístolas, ni siquiera nombra a María y, muchísimo menos, sugiere acudir a ella, por razón alguna. De modo que el “Evangelio Mariano” está bajo anatema. Desde luego, este culto cae en el terreno de la idolatría. Si la avaricia lo es (Colosenses 3 : 5), con mayor razón el culto a las criaturas. Pablo reprendió a los Colosenses por solo intentar rendir culto a los mismos ángeles, y les dijo que debían asirse de la cabeza : Jesucristo (Colosenses 2 : 18 - 19).

Sobre la Virgen María, los “hermanos” de Jesús etc.: Defensa y Exaltación de María

Sobre el culto a los santos, no hay mucho que decir. Solamente que, si la Virgen María, la mujer más santa, no tiene papel intercesorio alguno, mucho menos los demás mortales que ya duermen, aunque su vida y enseñanzas hayan sido también, en la mayoría de los casos, ejemplares. La literatura Católica, obviamente, no es escasa respecto de la intercesión de los santos, pero carece del todo de fundamento bíblico. Y no sorprende que no exista tal fundamento, pues dicho culto procede del “culto a los muertos” de los paganos. Si en algún libro hay alguna sugerencia que aparentemente lo apoya, a ello se aplica lo ya dicho sobre lo que está apenas sugerido.Algunos aluden, por ejemplo, al relato de la resurrección de algunos muertos que fueron sepultados cerca al cadáver de Eliseo. Pero ese fue un hecho aislado, único, irrepetible y con intenciones específicas.

Sobre los santos y la doctrrina de la comunión de los santos: La Biblia y la Comunión de los Santos

El culto a las imágenes es otra herencia pagana que perdura en las prácticas Católicas. Según Usted, es algo lícito porque en el Antiguo Testamento había imágenes hechas por orden de Dios, como los querubines. Esa es otra visión distorsionada de los hechos. Algunas veces Dios, sin el ánimo de establecer costumbres perpetuas, ordenó hacer algunos objetos que eran útiles para los judíos en aquellos tiempos y en las circunstancias en las que se encontraban. Por ejemplo, a Moisés le ordenó hacer una serpiente en el desierto, pero dicha serpiente fue levantada en un asta como símbolo anticipatorio del sacrificio redentor de Jesucristo (Juan 3 : 14). Todos sabemos que eso no se necesita hoy en día.Dios ordenó, igualmente, hacer los mencionados querubines, pero no con fines de culto, sino para otros menesteres. Por ejemplo, de en medio de ellos le hablaba a Moisés (Éxodo 25 : 18 - 22). Estos querubines formaban parte de los objetos que estaban en los lugares Santo y Santísimo del Tabernáculo (Hebreos 9 : 1 - 5), donde se realizaban los oficios del culto. Cuando Jesucristo entró en el Cielo, simbolizado en la Tierra por el Santuario (Hebreos 9 : 24), ese tipo de culto llegó a su fin, con toda su parafernalia, como se dice en la actualidad (Hebreos 9 : 11 - 14). De modo que el Tabernáculo cayó, a su debido tiempo, en desuso respecto del Cristianismo. Claro que los judíos no cristianos siguieron con él (Hebreos 8: 4 - 5).Por lo demás, el culto a imágenes está expresamente prohibido por la Ley de Dios (Éxodo 20 : 4 - 6). Sin embargo, cualquiera que entre hoy en un templo Católico, en cualquier lugar del mundo, verá cómo la gente no solo se inclina ante las imágenes, sino que ora de rodillas al pie de ellas; y muchas veces con lágrimas en los ojos. Si eso no es idolatría, ¿qué es entonces?. Si eso no es quebrantar la Ley de Dios, ¿qué es?.En Éxodo 20 : 23, dice Dios: “No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haréis”. Nadie, sin embargo, ignora que en el mundo Católico abundan los dioses (“cristos”) de plata y de oro. Y no son para ser admirados, sino para rendirles culto. Las mismas preguntas formuladas antes caben en este caso; y las respuestas serían idénticas: hay idolatría y violación de la Ley de Dios, sin duda de buena fe, pero innegables. Que no se trata de adoración sino de veneración; o que no es culto, sino que debe llamarse de este modo o del otro, etc, no son más que elucubraciones que en nada desvirtúan lo que no son más que hechos prácticos de idolatría.Para terminar, y volviendo al contenido de su respuesta a mi mensaje, le expreso mi gratitud por los consejos que en ella me da, pero le recomiendo, con toda humildad y respeto, que Usted también los siga, para su propio bien y el de todos quienes lo reconocemos como un buscador de la verdad.

Sobre el tema (gastado ya, de tan viejo) de las imágenes puede leer el siguiente artículo en: La Controversia de las Imágenes en el excelente sitio de Apologética Siloé

Esto es todo por hoy Don Patiño. Espero que lea lo que le recomiendo. Hasta ahora poco nos ha enseñado que no sea falso de una forma o de otra.

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