INICIO ARTICULOS OPINION PRODIGOS HEMEROTECA LECTURAS BLOGS

Adventista Colombiano En Desacuerdo III

por Carlos Caso-Rosendi

Parte I   Parte II   Parte III   Parte IV  

Otra respuesta del Sr. Patiño. Esta vez es extensa pero debemos publicarla para ser justos con su argumento. Es mas o menos una repetición de lo anterior. Adjunto mis comentarios en tipo normal, la parte en tipo menor es el mensaje original del Sr. Patiño.

Reciba un cristiano saludo. Agradezco el envío de su respuesta a mi mensaje, y a ella voy a referirme brevemente, en los siguientes puntos:
- Es muy cierto que los judíos anticristianos trataron de silenciar a los apóstoles, pero no lo lograron.

Muy bien, entonces coincidimos en que el Sanedrín era anticristiano. No lograron detener el Evangelio porque los apóstoles no les hicieron caso. Pero Lutero les hace caso y saca libros de la Biblia 1700 años después. Ergo, si la Bilia es la base de la fe (según la doctrina protestante de “sola Scriptura”) y supuestamente debemos obedecer a los judíos del Sanedrín en cuestiones de Biblia hebrea... ¿Hicieron mal los apóstoles en desobedecer al Sanedrín? ¿Por qué no sacaron los apóstoles esos libros en el año 100 d.C. obedeciendo—por primera vez—al Sanedrín? Definitivamente no entiendo su postura.

- Sobre la Mesianidad de Jesús se puede leer en Isaías 9 : 6-7; 42 : 1-9; Daniel 9 : 25-26; Salmo 45 : 6-7. En un artículo clerical insertado en la Enciclopedia Ilustrada “Cumbre”, al hablar de Jesús como del “Mesías” (“ungido”), dice: “Se llaman profecías mesiánicas todas cuantas se refieren a su vida, obra y promesas del Reino de los Cielos”. Además de las ya citadas, hay otras varias de tales profecías en el Antiguo Testamento de La Biblia Evangélica.

Sigo sin entender. Por supuesto que el Antiguo Testamento declara la mesianidad de Jesús ¿En qué forma invalida eso a los así llamados libros deuterocanónicos?

- El drama de Jesús Ante sus injustos jueces está relatado en Isaías 53:1-12

Gracias por la noticia. El mismo Sanedrín que cercenó el Antiguo Testamento prohibió la lectura de este texto en las sinagogas por ser demasiado cristiano. ¿Por qué desobedece el protestantismo al Sanedrín en este caso y lo obedece en el caso de los así llamados deuterocanónicos? No entiendo.

- A María y los santos me referiré más adelante.

¿Y eso qué tiene que ver con los deuterocanónicos?

- Si las razones que Usted relata en su mensaje fueron las “principales” para la eliminación de aquellos libros, ¡cuanta mayor razón habrían tenido los judíos para extirpar todo lo que la Ley y los Profetas dicen de Jesús! (Hechos 28 : 23). Pero no lo hicieron.

Repito, si hubieran tenido que extirpar toda referencia al Mesías en el Antiguo Testamento tendrían que haberlo borrado todo. Eliminaron los libros en griego debido a que su contenido era fácil de entender—para los judíos de habla griega justamente—y porque estos libros contienen justificaciones para muchas de las prácticas cristianas que el judaísmo encuentra criticables.

- Parafrasear partes de un libro no equivale necesariamente a reconocerlo como inspirado. De hecho, los apóstoles escritores parafrasearon partes de libros cuya condición de apócrifos Usted mismo reconoce. Como el apóstol Pablo escribió: “Examinadlo todo; retened lo bueno.” (1 Tesalonicenses : 21), siendo “lo bueno”, en este caso, todo aquello que edifica en consonancia con el Evangelio de Jesucristo, Evangelio que es “descendiente” del Antiguo Testamento, pero tiene “vida” y “personalidad” propias, definidas e inalterables: “Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” ( Gálatas 1 : 9).

Entonces ¿cuál es la regla? Si se cita o parafrasea un libro que el protestantismo aprueba, entonces es una práctica válida, pero si se cita o parafrasea un libro en griego, entonces no vale. Y me cita Gálatas 1, 9... “Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” Los apóstoles usaron, en paráfrasis los textos de los así llamados deuterocanónicos pero luego Lutero viene con un “Evangelio diferente” y nos dice que NO son libros inspirados. Si Pablo no sacó dichos libros del canon—muy por el contrario los usó a gusto y placer porque su audiencia los conocía bien—¿por qué debemos tener otra práctica, diferente de la apostólica, siglos después ajustada los dictados de un alemán cualquiera sin ninguna autoridad para enseñar?

- El hecho de que Lutero haya estado de acuerdo con lo que, muchos siglos antes de él, hizo el Sanedrín reunido en Jamnia, no es razón suficiente para que a él se le endilgue el recorte de las Escrituras. Las razones de ellos y de él para hacer lo que hicieron, solo Dios las conoce. Por lo demás, y pensándolo bien, que tales libros sean apócrifos o no, es algo que ni quita ni pone en el contexto de los planes salvíficos de Dios, mediante su hijo Jesucristo, nuestro único y suficiente Salvador.

¿O sea que Lutero recorta las Escrituras obedeciendo a un concilio anticristiano pero no es responsable de haberlo hecho porque Cristo es el Salvador del mundo? Esto es casi cómico. Y si los libros, como Ud. dice, no cortan ni pinchan en el asunto de la salvación ¿por qué es que Lutero insiste en eliminarlos?

Sr. Patiño: ¿Nos está tomando el pelo?

A manera de anécdota, debo relatar que alguna vez escuché a un sacerdote diciendo algo así como que Lutero había “quitado, agregado o tergiversado” algunos versículos del Nuevo Testamento (?). Suponiendo que lo hubiera hecho, ¿habría sido posible que esas pequeñeces pudieran alterar el contenido, el propósito y la unidad de una Doctrina inspirada por el Espíritu Santo y consignada en veintisiete libros?. Después de todo, el mismo contenido, propósito y unidad se hallan en el Nuevo Testamento de La Biblia Católica.

Nadie “supone” que Lutero agregara palabras a su traducción del Nuevo Testamento: lo hizo y hasta los luteranos lo admiten. Convendría decir que en la versión original de la traducción de Lutero, éste mismo agregó la palabra "solamente" donde no correspondía según los originales. Aquí hay una cita de un académico Luterano:

Heinrich Bornkamm's Lutero y el Antiguo Testamento, Trad. por Eric W. y Ruth C. Gritsch. Editado por Victor I Gruhn. Philadelphia: Fortress Press, 1969.

—Santiago 2,24 debe haber probado ser un motivo de vergüenza para él en su enseñanza de 'Sola Fide', porque dice: "Ya veis cómo el hombre es justificado por las obras y NO por la fe solamente." También Santiago 2,26 dice: "La Fe sin obras es fe muerta". Lutero agregó la palabra 'solamente' a su traducción de Romanos 3,28 porque ese versículo contradecía su enseñanza de 'Sola Fide', "Porque pensamos que el hombre es justificado por la fe solamente, sin las obras de la ley."—

Esto no es una “anécdota” o una “suposición”, es un hecho histórico documentado.

- Los cristianos Evangélicos no seguimos a Lutero, sino a Jesucristo, pues no fue el “monje alemán” quien murió por nosotros en la cruz sino el Hijo de Dios; ni se deben a Martín las verdades eternas del Evangelio, sino a Jesús.

No dudo que muchos protestantes creen seguir a Jesús en las cosas que a cada uno les parece según su visión particular de las Escrituras, sin embargo Cristo nos llamó a la unidad, a la obediencia a los apóstoles y a sus legítimos sucesores. Cristo nos dejó ese mandamiento sabiendo que los apóstoles estaban muy lejos de ser perfectos o de merecer la obediencia que El ordenó. En ninguna parte de la Biblia está escrito que debemos formar nuevas iglesias cuando caigamos en desacuerdos. Lo que sí dice la Biblia es todo lo contrario... pero eso los protestantes no lo obedecen. Si lo hicieran debieran haberse quedado en la Iglesia original.

En otra parte están quienes siguen las enseñanzas humanas, dejando a un lado las de Dios, y esperan salvarse con la intercesión de los muertos. Como ningún cristiano ignora, Jesucristo es EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA, VERDAD que enseñó su Evangelio (sin el cual no lo conoceríamos), Evangelio escrito y divulgado después por sus discípulos, Evangelio que en nada apoya sino que desvirtúa a la mayor parte de la Doctrina Católica, porque si en algún lado proliferan las “enseñanzas de hombres”, por fuera o en contravía del Evangelio de Cristo, es en el Catolicismo.

Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida. De eso no tengo duda alguna. Los católicos creemos firmemente que seguimos sus enseñanzas y entendemos que la enseñanza de Cristo y la de la Iglesia son la misma. Si hay algo que es realmente “enseñanza de hombre” es el protestantismo y la prueba está a la vista, ¡no hay nada, ni una sola doctrina en la que todos los protestantes estén ciento por ciento de acuerdo!

Otro tema al que deseo referirme es al diálogo sostenido entre Usted y Rafael Alonso, tema al cual aludí en mi primer mensaje. Rafael dijo que la Iglesia Católica es la única fundada por Jesucristo y la única verdadera. Examinemos los hechos y veamos si eso es cierto.Como todos sabemos, en un principio existió un Cristianismo único y puro, instituido por Jesucristo. Pablo fue su apóstol a los gentiles (paganos) y fundó iglesias en diferentes lugares. Otros apóstoles hicieron también buena labor entre gentiles y judíos. Después de ellos, el Cristianismo continuó expandiéndose entre los paganos, con dificultades y tropiezos, pero sin retroceder. Sin embargo, el Cristianismo no fue inmune a la contaminación pagana, sobre todo entre la iglesia cristiana de Roma, una de tantas existentes entonces, pero que llegaría a imponerse sobre las demás, merced al emperador Constantino, muchas veces de forma violenta.

La historia de Constantino se desarma cuando estudiamos historia en serio. Solo como referencia y para no repetirme, lo refiero al siguiente artículo: Falsedades repetidas, falsedades creídas. Vuelvo a repetir: Si Cristo fundó una Iglesia y prometió que iba a permanecer ante las fuerzas del mal sin ser vencida (Mateo 16, 13-20) Si dijo que le daría el “Espíritu de Verdad” (Juan 16:12-14). Y prometió que estaría con Su Iglesia hasta el fin del mundo (Mateo 28,20) No hay que ser un genio para concluir que si la Iglesia se corrompió de paganismo y mentiras entonces Cristo queda como un falso profeta. Si la Biblia es la verdad, entonces la Iglesia no se puede corromper. Ver el siguiente artículo de Bruce Sullivan sobre el tema del “restauracionismo” en: ¿Debió ser restaurada la Iglesia?

La historiadora cristiana Elena G. de White, en su libro “Conflicto cósmico”, sostiene: “De un modo casi imperceptible las costumbres del paganismo penetraron en la iglesia cristiana.”. Con el paso del tiempo, este problema llegó a niveles alarmantes. La misma historiadora afirma también: “El paganismo que parecía haber sido vencido, vino a ser el vencedor. Su espíritu dominó a la iglesia. Sus doctrinas, ceremonias y supersticiones se incorporaron a la fe y al culto de los que profesaban ser discípulos de Cristo.”

¡Qué belleza! No hay mejor historiador para citar que E. G. White la “visionaria” que fundó el adventismo en el tiempo libre que le quedaba entre sus crisis de epilepsia... pero para refutar sus palabras vale lo dicho anteriormente. Por supuesto la Sra. White vió en una visión que era ella la elegida de Dios para restaurar la Iglesia de Cristo... y con éstos “argumentazos” nos acusa de ser “seguidores de hombres”?

Hubo un hecho que contribuyó mucho para que las cosas llegaran a ese estado: la prohibición, por parte de la Iglesia romana, durante mucho tiempo, de la tenencia y la lectura de La Biblia, lo cual trajo como consecuencia la ignorancia del pueblo respecto de la auténtica Palabra de Dios y su consecuente indefensión frente a la contaminación sufrida. Lo que un día fuera Cristianismo puro, se convirtió en un revoltijo cristiano - pagano, el cual perdura hasta el día de hoy en la Religión Católica. Por fortuna, aquel “monje alemán” inauguró el largo camino de la libertad de conciencia, al traducir La Biblia a su idioma natal.

¡Menos mal! Ahora en vez de ser una sola Iglesia “menjunje”, gracias al monje alemán Lutero somos un “menjunje de miles iglesias”. Parece que las “falsas doctrinas” tienen mas poder mantener la unidad que las miles de versiones de la “verdad” que tiene el protestantismo. Si esto no fuera tan patéticamente mortal para las almas, ¡sería cómico! Como colofón digamos que la Iglesia nunca prohibió la lectura de la Biblia, de hecho si tal prohibición hubiera existido no se hubiera podido dar la Misa por veinte siglos. En la Santa Misa las lecturas de las Escrituras para el pueblo católico son parte sustancial e inalterable y jamás se ha interrumpido su lectura. Mucho antes de que los protestantes existieran, la Iglesia tradujo la Biblia al inglés, al castellano, al catalán, al francés, al italiano y alemán y ¡hasta hubo traducciones de los Salmos y de los Evangelios a las lenguas indígenas de América como el Nahuatl! Pero basta con que un protestante se reinvente la historia (deben hacerlo, mentir es sobrevivir para ellos) y ya, la Iglesia es la enemiga de la Biblia a pesar de haberla guardado desde el principio del cristianismo sin cambiarle una sola letra.

Por lo tanto, puede afirmarse que la alta cuota pagana, más lo inventado por hombres, han hecho de la Católica una Religión con un pequeño porcentaje de Cristianismo. He ahí la razón por la cual el Catolicismo contiene tantas cosas que ni Jesucristo ni sus discípulos enseñaron jamás; y es también la causa de que el comportamiento del pueblo Católico no sea el mejor ( y no estoy juzgando a nadie sino describiendo los hechos, algo que es forzado hacer en este caso).

Por lo dicho anteriormente, mejor es que no “afirme” nada. Si su país es un país tan malo como Ud. dice no le eche la culpa exclusivamente a la Iglesia Católica. Antes que España llegara con el Cristianismo a cuestas, es bien sabido que las Américas practicaron el canibalismo, el incesto y la sodomía a gusto y placer. Y no son los europeos los mejores para apuntar tampoco. Alemania, la cuna de la Reforma, tiene en sus anales suficientes quemas de brujas, matanzas de judíos y dos guerras mundiales de las cuales (aunque han tratado) no se puede acusar a la Iglesia Católica ¿No le parece?

Para modelo moral del cristianismo no hay un solo país en el mundo que dé la talla.

Colombia, mi país, por ejemplo, es un país de inmensa mayoría Católica y sus demostraciones de ello son abundantes, muy conocidas y hasta famosas. Al mismo tiempo, su nivel de pecado es uno de los más altos del planeta. Como decimos nosotros, “para la muestra un botón”: el libertinaje sexual y, por ende, la “epidemia” de abortos provocados, hoy legalizados para “casos especiales”, son dos flagelos muy grandes. En fin, me haría interminable si mencionara todo lo negativo que se ve en la gran masa Católica colombiana; y otro tanto se puede predicar del resto del orbe Católico (sin ahondar en lo que hace a los malos actos de ciertos sacerdotes, pero que siempre serán, por supuesto, la excepción a la regla).

Con esa clase de razonamiento no debiéramos escuchar a Jesús por haber estado asociado con Judas; ni debiéramos aceptar el Antiguo Testamento por ser obra de los israelitas que—por lo visto en las mismas Escrituras—no eran unas joyas de la moralidad. En hacer esto Ud. juzga con arrogancia a su propio país en desobediencia a lo que Cristo nos ordenó; “No juzguéis si no queréis ser juzgados.” Ud. juzga a Colombia, y a la Iglesia, ¡Menudo juez! Y lo hace ¿desde dónde? Desde la vaga confesión “evangélica” a la que nadie puede juzgar porque simplemente es una concepción bastante nebulosa, casi invisible. Así cualquiera se mete a juez ¿No le parece?

Todo esto es una prueba irrefutable de que la “Iglesia completa y universal” no está logrando su cometido con los fieles. Y no lo hace por una sencilla razón: no está asida exclusivamente del único que transforma a los hombres en nuevas criaturas mediante la acción de su gracia y la acción de su Santo Espíritu (2 Corintios 5 : 17).

Me parece que lo de “irrefutable” lo podemos pasar al cuarto de lo dudoso. Si Ud. dice que el Espíritu no está en la Iglesia pero sí está en lo que Ud. hace ¿entonces por qué lo hemos hallado falto en cada uno de las teorías que nos ha expuesto? Parece que su “espíritu” anda un poco confuso o perdido.

Definitivamente, la Religión y la Iglesia Católicas no fueron lo que fundó Jesucristo, quien, por lo demás, no vino al mundo a fundar “religiones” o a establecer “jerarquías eclesiásticas” sino a morir en la cruz por nuestros pecados y a salvarnos por la fe en su sacrificio y resurrección.

¿Ahora Jesucristo tampoco fundó una religión? ¡Pero hombre, hubiérmos comenzado por ahí! Los que sí saben fundar religiones a rajacincha son los protestantes: treinta mil en quinientos años, o sea van aun promedio de seiscientas por siglo... No son inventos míos, son datos de las Naciones Unidas de este año.

Y hasta aquí llegamos Don Patiño. Espero que, hasta ahora, este intercambio le haya sido de utilidad. Continuaremos luego con el resto de su escrito.

Volver al principio

Primera Luz

Webzine de apologética y temas católicos de interés general. Redactado por laicos fieles a la enseñanza magisterial de la Iglesia Católica y a S.S. Benedicto XVI.

Escríbanos a voxfidei@voxfidei.com

La Verdad no es un concepto, es una persona, Jesucristo la Palabra Divina. El es el Señor de la Historia y la Luz de la humanidad.

© MMVIII First Light Productions - Derechos Reservados - Servidor operado por Verio