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Imágenes e Idolatría Imaginaria

por Greg Oatis

Publicado Originalmente en la obra La Doctrina Católica y las Escrituras

Una interesante reflexión de Greg Oatis sobre el uso de las imágenes en la adoración. Ciertas agrupaciones del protestantismo (no todas) son iconoclastas y creen que el uso de las imágenes en el culto católico u ortodoxo es suficiente para impugnar la "pureza" del cristianismo litúrgico. Recorramos con Greg algunos de los pasajes de la Escritura en los que Dios mismo viola los mandamientos fundamentalistas sobre no hacer imágenes.

El Arca de la Alianza con los Querubines Cubrientes

Católicos y protestantes están de acuerdo en que los Diez Mandamientos son de inspiración divina. Los mandamientos aparecen en varios lugares de la Biblia, por ejemplo Éxodo capítulo 20 y Deuteronomio capítulo 5. Es importante considerar que los textos originales no indican donde comienza y termina cada mandamiento. La numeración por versículos fue establecida en el siglo XI por el Cardenal Hugo de Sancto Claro como ayuda y guía en el estudio de las Escrituras. El orden de los mandamientos que usa la Iglesia Católica es el mismo que usaba San Agustín, ya en el siglo IV y es el mismo que usan los grupos eclesiales luteranos. Algunos grupos eclesiales protestantes usan hoy la división de los Padres Griegos que es un tanto diferente de la usada por San Agustín. En un intento de atacar el uso de imágenes en la adoración, algunos de los reformadores—entre ellos Juan Calvino—decidieron listar "No te harás escultura ni imagen alguna..." como segundo mandamiento. Para los católicos sin embargo, este pasaje es parte integral del primer mandamiento porque así lo sugiere la sintaxis hebrea original. Para no terminar con once mandamientos en la lista, los reformadores juntaron los dos últimos mandamientos en uno solo, incluyendo de hecho a la mujer entre las propiedades o pertenencias. Esta modificación protestante es importante porque rebaja de manera injusta la dignidad de la mujer en la vida cristiana mientras que el decálogo católico preserva el entendimiento cristiano de la dignidad de la mujer, del matrimonio y de la monogamia que prevalecen en el Nuevo Testamento. En un claro exceso de autoridad, los reformadores han ajustado las Escrituras que la Iglesia aceptaba ya por muchos siglos. Su intención de dar énfasis a lo que ellos consideraban injusto (uso de imágenes en la adoración) termina resultando en una disminución de la dignidad de la mujer cristiana creada—tal como el hombre—a la imagen de Dios: "Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó..." (Génesis 1, 27)

Exodo 20, 1-6 — Entonces pronunció Dios todas estas palabras diciendo: "Yo, Yahvé, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre. No habrá para ti otros dioses delante de mí. No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahvé, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos.

Las instrucciones de Dios en este caso deben ser entendidas en su contexto original. Los israelitas están saliendo de Egipto donde han morado ya por cuatro siglos en medio de una cultura que asignaba a las imágenes las cualidades y el poder de los dioses que representaban. En esas circunstancias es que Dios condena el estilo pagano de adorar las imágenes tan común en Egipto, una sociedad bien conocida por su religiosidad pagana. El mandamiento no afirma que todas las imágenes sean inherentemente malignas, tampoco priva a los fieles de usarlas apropiadamente en la adoración y en la liturgia como comprobaremos luego al estudiar la construcción del Tabernáculo de Israel, construido por los mismos israelitas siguiendo las instrucciones de Dios. Resulta claro, al leer el relato completo del Éxodo—así como otras partes de la Escritura—que lo abominable no son las imágenes por sí mismas sino el adorarlas como si fueran dioses.

Éxodo 25, 18-20 — Harás, además, dos querubines de oro macizo; los harás en los dos extremos del propiciatorio: haz el primer querubín en un extremo y el segundo en el otro. Los querubines formarán un cuerpo con el propiciatorio, en sus dos extremos. Estarán con las alas extendidas por encima, cubriendo con ellas el propiciatorio, uno frente al otro, con las caras vueltas hacia el propiciatorio.

Dios dirige a los israelitas a decorar el Arca de la Alianza con imágenes de ángeles.

Éxodo 37, 7-9 — Hizo igualmente dos querubines de oro macizo; los hizo en los dos extremos del propiciatorio; el primer querubín en un extremo y el segundo en el otro; hizo los querubines formando un cuerpo con el propiciatorio en sus dos extremos. Estaban los querubines con las alas extendidas por encima, cubriendo con ellas el propiciatorio, uno frente al otro, con las caras vueltas hacia el propiciatorio.

2 Crónicas 3, 10-13 — En el interior de la sala del Santo de los Santos hizo dos querubines, de obra esculpida, que revistió de oro. Las alas de los querubines tenían veinte codos de largo. Un ala era de cinco codos y tocaba la pared de la sala; la otra ala tenía también cinco codos y tocaba el ala del otro querubín. El ala del segundo querubín era de cinco codos y tocaba la pared de la sala; la otra ala tenía también cinco codos y pegaba con el ala del primer querubín. Las alas desplegadas de estos querubines medían veinte codos. Estaban de pie y con sus caras vueltas hacia la sala. Hizo también el velo de púrpura violeta, púrpura escarlata, carmesí y lino fino y en él hizo poner querubines.

Estas esculturas de ángeles fueron construídas para decorar el Templo. Esto jamás hubiera ocurrido si la prohibición divina incluyera a imágenes de todo tipo.

2 Crónicas 4, 3-4 — Debajo del borde había en todo el contorno unas como figuras de bueyes, diez por cada codo, colocadas en dos órdenes, fundidas en una sola masa. Se apoyaba sobre doce bueyes; tres mirando al norte, tres mirando al oeste, tres mirando al sur y tres mirando al este. El mar estaba sobre ellos, quedando sus partes traseras hacia el interior.

Estas figuras de bueyes estaban ubicadas conspicuamente en el atrio del templo de Salomón.

1 Reyes 7, 29 — Sobre el panel que estaba entre los listones había leones, bueyes y querubines. Lo mismo sobre los listones. Por encima y por debajo de los leones y de los toros había volutas [...]

Había una gran variedad de imágenes esculpidas en el templo de Salomón y en los sucesivos templos en los que se adoró al Dios de Israel.

1 Reyes 6, 23 — Salomón [...] en el lugar Santísimo hizo dos querubines de madera de olivo; cada uno medía cinco metros de altura. (BLA)

Por propia voluntad, Salomón hizo tallar imágenes de querubines para el templo. Dios no lo había ordenado, sin embargo las imágenes no le resultaron ofensivas.

Ezequiel 41, 17-19 — Desde la entrada hasta el interior de la casa y por fuera, así como en todo el ámbito del muro, por fuera y por dentro, había representado querubines y palmeras, una palmera entre querubín y querubín; cada querubín tenía dos caras: una cara de hombre vuelta hacia la palmera de un lado y una cara de león hacia la palmera del otro lado; así por todo el ámbito de la casa.

Como se puede apreciar, este segundo templo también contenía imágenes esculpidas.

Hebreos 9, 5 — Encima del arca, los querubines de gloria que cubrían con su sombra el propiciatorio [...]

En el Nuevo Testamento se confirma que había imágenes en el templo del antiguo Israel pero no se menciona para nada que dichas imágenes puedan ser ofensivas a Dios.

Exodo 26, 31 — Harás un velo de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino torzal; bordarás en él unos querubines.

Imágenes bordadas fueron usadas en el santuario del Arca de la Alianza, uno de los lugares más sagrados del Tabernáculo de Israel.

Números 21, 8 — Y dijo Yahvé a Moisés: "Hazte un abrasador y ponlo sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá."

A primera vista, esto parece una violación de la supuesta prohibición de "hacerse imágenes esculpidas", sin embargo, la instrucción proviene de Dios. Esto deja bien claro la falsedad de la interpretación literalista de que toda imagen labrada es ofensiva a los ojos de Dios. Es interesante notar que Jesús mismo hace referencia a este pasaje en el Nuevo Testamento.

Juan 3, 14-15 — Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por él vida eterna.

Los israelitas fueron salvados del veneno de las serpientes luego que Moisés—siguiendo las instrucciones de Dios—construyera la figura de una serpiente, izándola delante del pueblo. Es obvio, entonces, que el mandamiento de Éxodo capítulo 20 no se refiere literalmente a la mera creación de imágenes.

Greg Oatis

Isaías 45, 20 — Reuníos y venid, acercaos todos, supervivientes de las naciones. No saben nada los que llevan sus ídolos de madera, los que suplican a un dios que no puede salvar.

Es la adoración de dioses falsos lo que Dios prohíbe y no el mero uso de imágenes. No hay ninguna parte de las Escrituras que prohíba el meramente hacer o usar imágenes. Las Escrituras prohíben la adoración de imágenes, algo que ningún cristiano se atrevería a hacer. Quienes siguen las modernas interpretaciones de hombres con la intención de condenar a la Iglesia y así sentir que son más justos que el católico común, cometen un grave error.

Traducido por Carlos Caso-Rosendi

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